La anorexia y la bulimia
Hace poco tiempo atrás... una modelo brasileña falleció, sólo se alimentaba de lechugas y manzanas… la modelo de 21 años de edad pesaba 40 kilos y medía 1.74cm, su mala alimentación la llevó a varias enfermedades desde una infección urinaria hasta una infección general.
¿Ven amigas?
Le contaré algo sobre estas terribles enfermedades.
Vivimos en un mundo en el que impera lo bien que te ves delgada, claro todas queremos tener un cuerpo de modelos pero… ¿a costa de qué?
Yo digo ¿por qué debemos dejarnos llevar por lo que vemos en la TV o las pasarelas?
Nosotras somos mujeres de trabajo, de esfuerzos, y claro que todas queremos estar mucho mejor pero eso requiere tiempo y constancia y no remedios rápidos.
Cada día me entero de más mujeres que se enferman por esta locura de querer estar delgadas. Lo que no se dan cuenta es que cada dia mueren más por dentro que por fuera.
Si tenemos algún familiar y vamos notando que cada día se ve más delgada tomemos conciencia que si hablamos a tiempo podemos salvar la vida de esa persona. Todas tenemos a alguien a nuestro lado que está padeciendo tales deficiencias alimenticias.
La siguiente sección de este artículo está tomado de la Licienciada en Nutrición, Marcela Inés Romero.
Es un tema serio y no puedo dejar de ser lo más especifica posible en esto…
¿QUÉ FACTORES INFLUYEN EN CÓMO NOS VEMOS ANTE EL ESPEJO?
En la percepción de la propia imagen corporal influyen los sentimientos o estados de ánimo; si se está triste o deprimido la percepción sobre uno mismo es negativa, sí por el contrario se ha tenido un buen día, todo parece maravilloso. También influye la autoestima (quererse a uno mismo y aceptarse tal y como es). Cualquiera que no se quiera a si mismo como persona, será difícil que esté satisfecho con su aspecto físico. Por otro lado, lo que a veces dicen los demás (comentarios, burlas, etc.) pueden afectar negativamente a la autoestima de la persona. La moda y los medios de información muchas veces pretenden que todas las personas sigan un mismo modelo estético y de forma de vida; aconsejan sobre como bajar kilos, ¿para ser más felices?, ¿estar más integrados?, ¿mantenerse en forma?… Uno de cada cuatro artículos de revistas dirigidos a mujeres invitan a perder peso. La sociedad pone el listón fuera de límites: la mujer debe ser joven, atractiva, alta, delgada e inteligente… para tener “éxito” en la vida. La delgadez se asocia a prestigio social, éxito, belleza, elegancia, higiene, salud…, un fin en sí mismo, nada más lejos de la realidad. Todo ello contribuye a que la población general, en lugar de preocuparse de sí su alimentación es realmente la adecuada, se dedique casi exclusivamente a conversar sobre lo que engorda o deja de engordar. Estudios realizados en diversas comunidades autónomas ponen de manifiesto que casi la mitad de las adolescentes opinan se ven gordas sin motivo justificado, lo que debe hacer reflexionar profundamente. Hay un rechazo social de la obesidad, ciertos trabajos exigen una determinada imagen para triunfar.
¿EN QUÉ CONSISTEN LA ANOREXIA Y BULIMIA NERVIOSAS?
Quienes las sufren tienen en común un problema de base psicológico (baja autoestima, inseguridad, ansiedad…), lo que se ve acompañado de una preocupación excesiva por la comida, el peso y la figura. No obstante, su origen es multicausal y existen marcadas diferencias entre ambos trastornos.
La anorexia nerviosa no sólo consiste en no comer por miedo a engordar, es no gustarse a uno mismo, no aceptarse como persona, querer ser él o la mejor. El grupo más vulnerable lo constituye el colectivo de adolescentes, aunque también hay casos en personas adultas.
Existe un deseo desmedido de adelgazar acompañado de un intenso miedo a engordar por lo que se come muy poco o se siguen dietas muy severas.
Se asocia la delgadez a la búsqueda de la perfección y de la felicidad -”cuando llegue al kilo “X” seré más feliz y desaparecerán todos mis problemas”.
Cuando la enfermedad ya está avanzada se produce distorsión de la imagen corporal, la persona se ve gorda aunque realmente no sea cierto, y por otro lado, lo que comen, les parece que es mucho más de lo que comen los demás. Frecuentemente son personas muy activas y que realizan mucho ejercicio, eso sí, con el único fin de quemar calorías. El peso puede llegar a ser bajo o muy bajo. A veces los periodos de semiayuno y ejercicio fuera de límites racionales se entremezclan con periodos de ‘atracones’, generalmente seguidos de vómitos autoinducidos, y/o se emplean productos adelgazantes, laxantes y diuréticos, o se hace ejercicio excesivo, lo que conduce a un gran deterioro físico y orgánico.
Con esta información me gustaría que si tenemos a nuestras hermanas, hijas, familias, les demos mucho amor y no nos dediquemos a criticar porque sólo lograremos que se alejen más de nuestras vidas y nos podríamos arrepentir un día.
Ama a ese ser que está enfermo, demuéstrale que vale mucho, que es bella, que tiene todo para se feliz. Ayúdala amiga, de verdad que son personas muy carentes de amor.




En la percepción de la propia imagen corporal influyen los sentimientos o estados de ánimo; si se está triste o deprimido la percepción sobre uno mismo es negativa, sí por el contrario se ha tenido un buen día, todo parece maravilloso. También influye la autoestima (quererse a uno mismo y aceptarse tal y como es). Cualquiera que no se quiera a si mismo como persona, será difícil que esté satisfecho con su aspecto físico. Por otro lado, lo que a veces dicen los demás (comentarios, burlas, etc.) pueden afectar negativamente a la autoestima de la persona. La moda y los medios de información muchas veces pretenden que todas las personas sigan un mismo modelo estético y de forma de vida; aconsejan sobre como bajar kilos, ¿para ser más felices?, ¿estar más integrados?, ¿mantenerse en forma?… Uno de cada cuatro artículos de revistas dirigidos a mujeres invitan a perder peso. La sociedad pone el listón fuera de límites: la mujer debe ser joven, atractiva, alta, delgada e inteligente… para tener “éxito” en la vida. La delgadez se asocia a prestigio social, éxito, belleza, elegancia, higiene, salud…, un fin en sí mismo, nada más lejos de la realidad. Todo ello contribuye a que la población general, en lugar de preocuparse de sí su alimentación es realmente la adecuada, se dedique casi exclusivamente a conversar sobre lo que engorda o deja de engordar. Estudios realizados en diversas comunidades autónomas ponen de manifiesto que casi la mitad de las adolescentes opinan se ven gordas sin motivo justificado, lo que debe hacer reflexionar profundamente. Hay un rechazo social de la obesidad, ciertos trabajos exigen una determinada imagen para triunfar.
La anorexia nerviosa no sólo consiste en no comer por miedo a engordar, es no gustarse a uno mismo, no aceptarse como persona, querer ser él o la mejor. El grupo más vulnerable lo constituye el colectivo de adolescentes, aunque también hay casos en personas adultas.
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