+ Responder a Tema
Página 16 de 25 PrimeroPrimero ... 6 14 15 16 17 18 ... ÚltimoÚltimo
Mostrando resultados del 151 al 160 de 241

Tema: Lecturas Julio a Diciembre 2009

  1. #151
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Hay abominaciones en nuestras vidas!

    ¡Hay abominaciones en nuestras vidas!


    Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente. Ezequiel 8:16

    Los seres humanos, incluidos los creyentes, somos extraños. ¿Cómo pudo ocurrir que estos veinticinco varones «de los ancianos de la casa de Israel» estuvieran adorando al sol «entre la entrada y el altar» de la casa de Dios? Naturalmente, no podemos explicarlo. Nos horroriza la impiedad. Con razón Dios llamó a esta práctica «malvadas abominaciones» (Eze. 8: 9).
    Sí, es extraño, increíble. Pero ocurrió. Los ancianos de la casa de Israel volvieron la espalda al templo del Señor y «adoraban al sol, postrándose hacia el oriente». Pero uno podría pensar: «¿Por qué no iban a las montañas, al desierto, o a los bosques a adorar al sol? O, ¿qué mejor lugar para adorar al sol que la orilla del mar?» Sin embargo, ellos lo adoraban en el templo, al que daban la espalda. Era una perversión doctrinal. Era confusión religiosa. Era alejamiento de la «sana doctrina». Era que se habían extraviado tanto que ahora enseñaban como doctrina «mandamientos de hombres» (Mat. 15: 9). Peor aún. Practicaban y enseñaban «doctrinas de demonios» (1 Tim. 4:1).
    Comentando este texto, Norval F. Pease afirmó: «Esta visión constituye una acertada representación de la gente que vive en dos niveles. En la superficie aparecen respetables, miembros de iglesia temerosos de Dios y ciudadanos ejemplares. Pero por debajo de la superficie viven en un mundo de vanidad, idolatría e impureza. A la luz del sol, tal como los sacerdotes de Ezequiel, adoran a Dios en el templo; pero en la oscuridad adoran a las imágenes que decoran las paredes de sus mentes indisciplinadas».
    Es posible que nadie detecte este doble carácter en la vida. Una persona puede descender a la tumba con una reputación de santidad y corrección, pero el día del juicio revelará dónde tenía puestos, realmente, sus pensamientos, y qué adoraba de verdad.
    No se te ocurra volverte a todos lados, buscando entre los miembros de la iglesia quiénes, posiblemente, estén haciendo esto. Más bien, vuélvete a tu interior y analízate. Aunque no encuentres pruebas evidentes, sigue desconfiando de ti mismo, como los doce apóstoles, y di: «¿Seré yo, Maestro?»
    Conságrate a Dios conscientemente. Reconoce cualquier mancha en tu carácter, aunque sean «malvadas abominaciones». Dios todavía sigue siendo «amplio en perdonar».

    Que Dios te bendiga
    Octubre, 22 2009
    si tienes un Pedido de Oración [Solo usuarios registrados y activados tiene acceso a enlaces ]
    oramos por ti.

  2. #152
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Cuidate de tener un corazon limpio y vacio

    Cuídate de tener un corazón limpio y vacío

    Entonces dice: «Volveré a mi casa de donde salí», y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Mateo 12:44
    Es algo muy peligroso tener un corazón completamente limpio y vacío. Probablemente en más de una ocasión le habrás dicho en oración al Señor algo como lo siguiente: «Señor, limpia mi corazón de todo pecado. Vacíalo de todo deseo pecaminoso y de cualquier rebelión en contra de tu voluntad». Es una petición excelente; sin embargo ten mucho cuidado con esa clase de expresiones, porque un corazón limpio y vacío es el mejor sitio para que en él habiten espíritus inmundos. Según el versículo de esta mañana, tales espíritus están sumamente deseosos de morar en un sitio así.
    La expulsión de las legiones demoniacas de cualquier corazón trae bonanza, naturalmente. Antes, el corazón estaba lleno de angustia, confusión y desesperación, pero cuando los demonios son echados fuera, el corazón queda limpio y vacío. No obstante, sería un serio error quedarse satisfechos solo con eso, congratulándonos emocionados por estar limpios y vacíos. El objetivo de Dios no se contenta con llegar solo hasta la limpieza. El Señor nos vacía del mal con el único propósito de llenamos de él mismo. Es muy frecuente que nos encontremos en la Biblia la orden de ser llenos de algo: «Sed llenos del Espíritu»; «Sed llenos de la palabra»; «Sed llenos de su amor». Por lo tanto, es un error estar satisfechos por haber sido vaciados en el momento en que el corazón se entregó al Señor Jesús.
    Dios nos limpia y nos vacía para que lleguemos a ser su propiedad exclusiva, para que solamente él pueda usarnos. El desea llenarnos del agua de vida, para refrescar el mundo por medio de nosotros. Está bien el celebrar la limpieza del corazón y estar libres de pecado, pero, más que eso, se debe celebrar la presencia de Jesús en el corazón. Si la limpieza no viene con el anhelo de ser llenos, jamás estarás disponible para servir al Señor.
    La Biblia hace mucho hincapié cuando advierte que si el vacío dejado por el demonio no se llena, el diablo regresará con siete demonios más. Si visitantes tan indeseables encuentran la casa vacía y limpia y entrar a morar en su interior, el resultado no solo es perder la fe, sino excluirse de la gloria del testimonio. En Apocalipsis 3: 20 Jesús dice: «He aquí yo estoy a la puerta». Está llamando porque quiere entrar. El sabe que tu corazón está limpio y vacío, y anhela entrar para bendecirte con su presencia. La decisión es tuya este día: los demonios o Jesús.

  3. #153
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Mira al que trae el avivamiento

    Mira al que trae el avivamiento
    Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. Joel 2:22

    La profecía de Joel presenta la promesa divina de un cambio a las condiciones en que se encuentra su pueblo. Aunque alrededor todo parece un desierto, Dios promete enviar su Santo Espíritu para traer nueva vida: los secos pastos reverdecerán, los árboles destrozados se cargarán nuevamente de fruto, y el llanto y el luto se tornarán en canto y fiesta.
    Como pueblo de Dios hemos oído hablar bastante acerca del avivamiento. Lo pedimos, lo buscamos, oramos porque estamos convencidos de que lo necesitamos. Entonces, ¿por qué el avivamiento se demora en venir? ¿Por qué no disfrutamos ya de esa experiencia tan necesaria en nuestra vida?
    Para que llegue el avivamiento debemos saber hacia dónde mirar, tener una noción de dónde buscarlo. Muchas veces, equivocadamente, lo buscamos en los líderes de la iglesia, pues creemos que el avivamiento vendrá de los pastores. También cometemos el error de señalar el tiempo en que vendrá, como quien fija la hora en el reloj despertador y aguarda para que suene la alarma. El avivamiento llega cuando el corazón de cada creyente que contiene el tesoro de la vida eterna busca en aflicción una nueva experiencia, cuando mira hacia Cristo, quien es nuestra esperanza de gloria. Cuando dejamos atrás la rutina conformista y nos adentramos en la esfera de las cosas extraordinarias e imposibles, comenzamos a beber de la copa del avivamiento.
    El avivamiento no es algo que esté confinado, y que se mida y crezca en un edificio con aire acondicionado, donde un grupo de personas se reúnan para planear cosas. El avivamiento nos espera en las calles, nos espera en los asilos de ancianos, en los orfanatos y en las prisiones. El avivamiento nos llama de las regiones de ultramar, de esos campos que invitan a ir en misión, porque no conocen el evangelio.
    El avivamiento viene cuando una persona se aproxima al trono de la gracia con valor y espera un milagro, una persona que, al igual que Moisés, espera en las esquinas de las calles para ver manifestarse la gloria de Dios. El Señor desea manifestar su gloria a través de nuestras manos. Desea dirigirse a los pecadores a través de nuestros labios.
    Permite hoy que Dios obre un avivamiento en tu vida. Lo verás en tu hogar, en la iglesia, en tu trabajo y en tus relaciones, porque el avivamiento no es un programa. Es una Persona. Es la manifestación de Dios en tu vida.


    Que Dios te bendiga
    Octubre, 22 2009
    si tienes un Pedido de Oración [Solo usuarios registrados y activados tiene acceso a enlaces ]
    oramos por ti.



  4. #154
    Miembro Activo Avatar de jose acero
    Fecha de Ingreso
    diciembre-2006
    Mensajes
    244
    Descargas
    0
    Subir
    0
    ¡FELIZ SÁBADO! y muchas gracias mi querida hermana. DIOS TE COLME DE BENDICIONES. Hasta pronto.

  5. #155
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Mejorad vuestros caminos


    Mejorad vuestros caminos

    Así ha dicho Jehová de los ejércitos. Dios de Israel: «Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar». Jeremías 7:3
    Jerusalén se había convenido en un muladar espiritual. La fe se había olvidado. La tierra santa se había cubierto con el asfalto de Sodoma y Gomorra. La falsa adoración había sustituido a la adoración verdadera que transforma el corazón. La inmoralidad era subsidiada por el gobierno. Las prostitutas vivían en el templo. Los brujos y los hechiceros habían establecido sus negocios alrededor del santuario.
    Pero la existencia y la percepción de lo santo y lo sagrado no habían desaparecido completamente, solo estaban ocultas. Josías fue uno de los primeros en atravesar el negro velo de la impiedad. A pesar de que había iniciado su reinado siendo un muchacho de ocho años, sentía en su interior el llamamiento de Dios. A los dieciséis años de edad sintió desde lo más profundo de su corazón un vehemente deseo de servir a Dios. La abismal impiedad de su abuelo Manases y la torpeza de su padre Amón no habían podido aplastar la fe dada a los santos. Aquel medio ambiente corrompido en todos los órdenes de la vida no había podido aniquilar la obra del Espíritu de Dios. Josías se preguntó cómo podía establecer un reinado mejor que el de sus antecesores, cómo podía restablecer la salud espiritual y la bondad que se había perdido. Tenía que comenzar por algún sitio.
    Después de una lectura cuidadosa del libro de Deuteronomio, que fue encontrado por el sacerdote Hilcías durante la reparación del templo, el rey experimentó el amor de Dios y el poder transformador de la verdadera adoración. Puso en práctica de inmediato todo lo que había leído, y comenzó limpiando el templo. La maldad y la impiedad que surgían del templo llevaban cincuenta y siete años contaminando las calles, las casas y los pueblos de la nación. La vida de las personas puede medirse por el culto que rinden. La adoración define la vida. Si la adoración está corrompida, la vida también lo estará.
    La gente aprendió cómo había que adorar. La religión volvió a ser lo que debía. En la historia de la reforma del buen rey Josías aprendemos muchas lecciones. Una de las lecciones más importantes es el poder que tiene la Palabra de Dios. Cuando Josías oyó por primera vez en su vida la lectura del libro de la ley, sintió que su corazón se conmovía. Sintió que Dios había hablado a su corazón, y él respondió al llamado del Señor. Siempre que se lea el Libro de Dios con corazón sincero habrá un avivamiento personal. Si se predica como se debe, habrá un avivamiento en la iglesia. Y si se toman medidas, como en el caso de Josías, habrá un avivamiento nacional. ¿Cómo están tu iglesia y tú en la lectura del libro de Dios? ¿Qué tal su adoración:
    Octubre 25

  6. #156
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Para que su gloria regrese

    Para que su gloria regrese
    Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos.
    Éxodo 33:4
    El pueblo de Dios había cometido un gran pecado. Habían hecho un becerro de oro, se habían postrado ante el ídolo, y lo habían adorado. Dios se propuso destruir al pueblo y formar con Moisés una nueva nación. Su presencia ya no estaría con ellos. La gloria de Dios ya no se manifestaría sobre su pueblo. Dios habia condescendido a manifestarse a ellos. Manifestaba su presencia mediante una columna de nube durante el día y una columna de fuego durante la noche. Pero ahora Dios amenazó con abandonarlos y negarles el beneficio y la bendición de su presencia.
    El texto para nuestra meditación de hoy dice que el pueblo recibió la pésima noticia de que la presencia de Dios ya no iría con ellos. Que sí, les daría la tierra prometida, pero que no los acompañaría en el camino. La leche y la miel no son nada sin la presencia del Pan de vida. El avivamiento no sirve de nada sin el Avivador. Se pueden tener todas las bendiciones del mundo, pero de nada servirán sin la presencia de Aquel que da las bendiciones.
    Les daría sus bendiciones, pero no iría con ellos. ¿Está la gloria de Dios en esa casa preciosa con dos automóviles de lujo estacionados en el garaje? ¿Está la gloria de Dios en ese concurridísimo consultorio médico? ¿Está la gloria de Dios en esa profesión tan lucrativa? Las bendiciones, el éxito, las adquisiciones, de nada sirven sin la presencia del gran Proveedor.
    ¿Qué hacer para que la gloria de Dios regrese a su pueblo? «Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb» (Exo. 33:6». Se quitaron sus ornamentos. ¿Por qué? Es posible que los atavíos fueran el símbolo de su principal problema. Habían hecho mal uso de las bendiciones de Dios. Las usaron solamente para el beneficio personal, para cumplir los antojos del corazón natural, para complacer deseos egoístas, para alimentar la vanidad natural del corazón, para satisfacer el yo. Y eso requería arrepentimiento.
    ¿Hay algo que necesite arrepentimiento en nuestra vida? ¿De qué necesitamos arrepentimos como iglesia, como familia o como individuos? Nunca veremos la gloria de Dios hasta que reconozcamos nuestra necesidad de arrepentimiento.
    Los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos. Y nosotros, ¿de qué necesitamos despojarnos?

    Que Dios te bendiga,
    Octubre 26
    si tienes un Pedido de Oración [Solo usuarios registrados y activados tiene acceso a enlaces ]
    oramos por ti.

  7. #157
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Jesus no acepta rivales


    Jesús no acepta rivales
    Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
    Lucas 14:26
    Esta declaración de Jesús produjo un tremendo impacto en sus oyentes. Joseph Ernest Renán, escritor del siglo XIX, autor del libro blasfemo La vida de Jesús, aprovechó este texto para declarar que Jesús estaba pisoteando todo lo que es humano: sangre, amor y patria; despreciando el límite saludable del hombre natural; aboliendo toda atadura natural. Se esforzó por hacer aparecer a Jesús como carente de compasión y sentimientos nobles.
    A la luz de todo el Nuevo Testamento, Jesús no estaba demandando odio. No puede ordenar en sus mandamientos que debemos amar y honrar a nuestros padres y, a la vez, exigirnos que los odiemos. No podía ordenar amar a la esposa con un amor como el de Cristo, y luego aconsejar odiarla. Quien tomó a los niños en sus brazos y los bendijo, no podía aconsejar aborrecerlos. El que ordenó reconciliarse con los hermanos, jamás nos pediría dejar de amarlos.
    No hay lugar en ninguna de las enseñanzas de Jesús para odiar literalmente a nadie. ¿Qué quiso decir Jesús, entonces, con la palabra "aborrecer"? Lo que Jesús pide es lealtad indivisible, amarlo a él de forma suprema, por nuestro propio bien. Si Jesús es el verdadero Señor, la única respuesta válida a su soberanía es la sumisión. Cuando Jesús no tiene rivales en nuestra vida, entonces lo amamos a él primero. Su amor brota de nuestro corazón y alcanza a nuestra familia, nuestros amigos e incluso a nuestros enemigos.
    Podemos y debemos amar a nuestros padres y a nuestro cónyuge. Debemos gozarnos en su amorosa relación, pero no pueden ser rivales del Señor Jesús. Podemos tener hijos y gozarnos en su amorosa confianza, pero no pueden ser rivales de Jesús. Podemos tener hermanos y hermanas y gozarnos en el amor fraternal, pero no pueden ser rivales del Señor Jesús. Podemos tener deseos, aspiraciones, recreaciones; pero nada debiera interponerse entre nosotros y Jesucristo. El debe tener la preeminencia en todo (Col. 1:18). Debemos darle el primer lugar en nuestra vida. El discipulado demanda que Jesús reine sin rivales en nuestro corazón, que tenga preeminencia en nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestros actos. Que nuestra oración sea la de Paul Gerhard:
    Jesús, tu ilimitado amor por mí ningún pensamiento puede alcanzar, ninguna lengua declarar. Mi corazón completo es para ti. Reina sin rival allí.

    Octubre 27

  8. #158
    Miembro Activo
    Fecha de Ingreso
    mayo-2007
    Mensajes
    555
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Nuestros muros espirituales

    Nuestros muros espirituales

    Y me dijeron: «El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y sus puertas quemadas a fuego». Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.
    Nehemías 1:3,4
    Nehemías vivió en la época del rey persa Artajerjes I. Hacía casi un siglo que al primer grupo de judíos repatriados se le había permitido regresar a Jerusalén y reconstruir el templo. Sin embargo, tanto tiempo después, la ciudad seguía sin muros. Cuando Nehemías escuchó el desalentador informe, se sintió desolado y se entregó al ayuno y la oración.
    La historia es conocida. Pidió permiso al rey para regresar a Jerusalén y reconstruir las que habían sido una vez murallas imponentes. El rey accedió a la petición de Nehemías, y este llegó a Jerusalén en el año 445 a.C. Enseguida motivó al pueblo para reconstruir las murallas en tiempo récord. No obstante, Nehemías se encontró con mucho más que la destrucción de las murallas físicas. Hacía muchos años que la gente no adoraba a Dios verdaderamente. Nehemías sabía que también las murallas espirituales del pueblo de Israel debían reconstruirse.
    Nehemías sabía que la única manera de restaurar el espíritu del pueblo era a través de la Palabra de Dios. Por eso reunió al pueblo y leyeron la Palabra de Dios desde «el alba hasta el mediodía» (Neh. 8: 3). La verdadera restauración ocurrió cuando ellos comprometieron sus vidas a seguir los estatutos de Dios. «Se reunieron con sus hermanos y sus principales, para protestar y jurar que andarían en la ley de Dios, que fue dada por Moisés, siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová nuestro Señor» (Neh. 10: 29).
    La negligencia espiritual de los hijos de Dios derriba las murallas espirituales. La negligencia ha convertido en ruinas esas murallas. Muy pocas familias tienen a Dios como verdadero centro del hogar. Los ataques vienen de diferentes direcciones, y, en algunos casos, las murallas de los que profesan la fe se debilitan tanto que no tienen protección.
    La restauración de nuestras murallas espirituales no ocurrirá en el ámbito nacional. Será una obra individual. Luego seguirán las de una familia, una iglesia, y, con la ayuda de Dios, las de una comunidad. Tenemos hoy la oportunidad de fortalecer las murallas espirituales dentro de nuestro círculo de influencia.
    Promete hoy fortalecer tus propias murallas espirituales para ser una bendición en la reparación de las murallas espirituales de la iglesia, que corre peligro en un mundo de pecado.

    Dios te bendiga,
    Octubre 28
    si tienes un Pedido de Oración envialo a: [Solo usuarios registrados y activados tiene acceso a enlaces ]
    oramos por ti.

  9. #159
    Miembro Miembro
    Fecha de Ingreso
    julio-2009
    Ubicación
    República Dominicana
    Mensajes
    49
    Descargas
    0
    Subir
    0

    Las Murallas Espirituales

    Tienes muchisima razón Cielo, muchas veces queremos ser heraldos para la iglesia tratatando de ayudarla a construir o reconstruir sus muros espirituales decaidos y no nos fijamos que nuestros propios muros estan muy debilitados por falta de mantenimiento (estudio de la biblia, oración, obras misioneras, etc...), lo que hace que nuestro esfuerzos hacia la iglesia sean infructiferos y en balde.

    Vamonos de los particular a lo general y no viceversa.
    DLB.

    Porque de cierto no son mentira mis palabras; Contigo está el que es íntegro en sus conceptos.
    (Job. 36:4).

  10. #160
    Miembro Miembro Avatar de Jogoan
    Fecha de Ingreso
    septiembre-2007
    Ubicación
    Santo Domingo, Rep. Dom.
    Mensajes
    52
    Descargas
    0
    Subir
    0
    Esta lindo este mensaje y es algo que debemos practicar diariamente en nuestras vidas

    Bendiciones
    Jogoan
    Que Dios te B endiga

+ Responder a Tema
Página 16 de 25 PrimeroPrimero ... 6 14 15 16 17 18 ... ÚltimoÚltimo

Normas de Publicación

  • Used no puede abrir nuevos temas
  • Usted no puede escribir respuestas
  • Usted no puede enviar archivos
  • Usted no puede editar sus mensajes
  • BB code is habilitado
  • Las caritas están habilitado
  • Código [IMG] está habilitado
  • Código HTML está deshabilitado