EL MILAGRO DE DIOS EN LA CIUDAD DE ALMOLONGA, GUATEMALA
Tratado bíblico nº 7
Almolonga, una ciudad caracterizada por el antes y después de la década de los setenta.
Antes de ser visitada por el poder de Dios, era un lugar invadido por el temor, demonios, pobreza, idolatría, y su característica principal era el letargo inducido por el alcohol, fruto de servir a un ídolo llamado Maximón. Este ídolo perverso estaba asociado con los vicios de fumar, tomar licor y la inmoralidad.
El llamado que Dios hizo a un humilde hombre, Generó Riscajehe, para que luchara contra el poder de las tinieblas, permitió que el pueblo experimentara la liberación por el poder de Jesucristo, reportándose que el 90% de los 18 mil habitantes rindieran sus vidas a Cristo.
Desde que el poder de Dios empezó a transformar la comunidad, el crimen ha tenido un marcado descenso. El jefe de la policía testimonia que "nosotros metíamos en la cárcel un promedio de 20 a 30 personas al mes" Las multitudes se agrupaban sólo para ver a los borrachos pelear. Parecía que no tenía descanso. Antes, teníamos cuatro cárceles que no eran suficientes para acomodar a los prisioneros". Pero ahora las cosas son diferentes. La gente ha cambiado de actitud, la última cárcel cerrada fue en 1988. Ahora está remodelada y se le llama el SALÓN DE HONORES, el cual es un lugar para celebrar bodas, hacer recepciones y para los eventos de la comunidad.
Sumado al descenso de criminalidad, se pueden ver también grandes cambios sociales, como la ausencia de prostitutas y el número de bares convertidos en pequeñas tiendas con nombres nuevos como : "La pequeña Jerusalén", y "Jehová Jireh".
Antes de la intervención de Dios, la mayor parte de hombres eran alcohólicos y sus hogares eran desordenados. La negligencia y el abuso físico eran desenfrenados. Era muy común que los hombres les pegaran a sus esposas, algunas veces con palos. Hoy, hay más comunicación entre las familias y el abuso ha disminuido.
Se ha producido una renovación económica. No hay evidencia de desempleo, limosneros, borrachos dormidos en las aceras o de vagabundos. Los apios, la coliflor, el repollo, las papas, las zanahorias, los rábanos, son a menudo increíblemente más grandes en tamaño que los que crecen en las aldeas vecinas. Los agrónomos de Estados Unidos visitaron para probar sus principios científicos para producir mejores cosechas. ¿El resultado? La sabiduría que Dios le ha dado a los granjeros de Almolonga produce más que cualquiera de los métodos científicos juntos. Nunca soñaron con vender vegetales fuera de Guatemala, pero ahora los exportan a otras naciones.

Cosecha Milagrosa en Almolonga, Guatemala

Viernes 13 de Julio del 2007
Iglesia
Guatemala

ALMOLONGA, Guatemala (CBN News / MundoCristiano.tv) El pueblo de Almolonga, en Guatemala, es famoso por sus enormes hortalizas. Los comerciantes viajan desde muy lejos para comprarlas en el mercado del lugar y los científicos llevan años tratando de encontrar una explicación.

Las legumbres del mercado de Almolonga, en Guatemala, son completamente diferentes a las que usted y yo compramos en el supermercado.

No solo por el tamaño de los pepinos, las cebollas, las calabazas, los chiles, las remolachas y casi todo lo que se vende aquí. Por si eso fuera poco, la tierra de Almolonga produce cuatro cosechas al año.

Por eso, las verduras son la columna vertebral de la economía del pueblo y las negociaciones intensas son cosa de todos los días en este lugar.

Un comerciante dice: "Ella está vendiendo el saco en 100 Quetzales, pero yo le estoy ofreciendo 75". El reportero le pregunta: "¿Va a aceptar usted señora?". Y la vendedora dice: "No, lo menos es 100".

Un vendedor dice: "El movimiento es rápido y se vende, la verdura se siembra y se cosecha y se vende rápido".

Ingenieros y científicos han estudiado los 20 kilómetros cuadrados del territorio de Almolonga preguntándose la razón del tamaño y de la frecuencia de las cosechas. Y creen haber encontrado una posible respuesta.

El ingeniero Jorge Luis Rodríguez tiene un concepto en el que la tierra es un sistema, desde el punto de vista técnico, y que sin saberlo, empíricamente, ellos trabajan devolviéndole a la tierra sus elementos, cosecha tras cosecha, dejan que se regenere.

Pero los campesinos sostienen que los expertos no tenían que hacer tantas investigaciones: bastaba con preguntarle a cualquiera de ellos para descubrir su secreto.

Juan dice: "El secreto es que la bendición de Dios lo hemos alcanzado nosotros por misericordia; ese es el secreto. Porque otro abono mejor no puede ser".

Almolonga tiene muchas cosas interesantes, una de ellas es que más del 70% de sus habitantes son cristianos evangélicos.

El reportero pregunta: "¿Por qué se producen cosas tan grandes?". Juan le dice: "Porque tal vez Dios así lo quiere, que salga grande, porque Dios es grande en su bendición aquí en Almolonga".

El evangelio llegó a este lugar hace varias décadas y las vidas de los pobladores de Almolonga comenzaron a cambiar. Al mismo tiempo, las cosechas aumentaron.

El pastor José Silverio Sánchez nos cuenta: "Cuando esto está ocurriendo, la gente se está acercando más al mover de Dios".

Hoy, las verduras de Almolonga atraen no solo a comerciantes guatemaltecos, sino de otros países como El Salvador y Honduras. Pero para los habitantes del pueblo, además de una importante fuente de ingresos, sus cosechas son un testimonio del amor de Dios.