AnDy
07-nov-2007, 09:08
Saliendo de las zonas de cautividad.... Importante hay qe saberlo
Pasaje bíblico: Efesios 1:3; 2:6
Estamos sentadas en los lugares celestiales y tenemos toda bendición.
Sabemos que la Palabra es verdad, pero lamentablemente, no nos pasa esto; no estamos disfrutando de toda la bendición, porque tenemos nuestra alma fragmentada.
En el alma están nuestras emociones, nuestra voluntad, pero están fragmentadas.
El diablo tiene un interés especial en que nuestra alma esté dividida. Es por eso que hay personas que dicen: “Con eso que me dijeron, me rompieron el alma”, porque tienen su alma fragmentada, y si el alma está dividida en partes no nos podemos sentar cómodamente en los lugares celestiales a disfrutar de la bendición.
El enemigo, entonces, toma una parte del alma - la parte que está débil, ya sea por cuestiones del pasado, por pecado, por debilidades- y la lleva a regiones de oscuridad donde queda cautiva, y prisionera.
Por este motivo, es que hay mujeres y hombres que hoy se sienten bien pero la semana próxima entran en depresión, otr@s que salen de la reunión llen@s de fuerzas y dicen: “¡Qué bien me hizo esto!”, pero al otro día están con una angustia tremenda, y esto sucede porque una parte de sus emociones ha sido cautivada y puesta prisionera, y esa área entonces, no puede ser libre.
Por ejemplo: hay mujeres que en época de fiestas parece que se les viene el mundo abajo y piensan: “¿Con quién voy a estar?”, ¿dónde voy a ir?” tienen depresión y dicen: “Quisiera dormirme y despertarme al otro día, que ya hayan pasado las fiestas”, “No me gustan los cohetes”, “No me gustan las doce de la noche”.
Una semana están bien y la otra están angustiadas, y no pueden tener continuidad en sus emociones: un día están para arriba y al otro están para abajo.
El diablo establece esa área del alma en regiones de oscuridad para ministrarla satánicamente; la aparta, la mete en una región de oscuridad y le ministra miedos, enfermedades, inseguridades, pobreza; áreas donde están siendo atrapad@s.
Es decir, que donde veas temores, miedos, angustia, depresión, es porque hay cautiverio y opresión demoníaca.
Muchas veces cuando te levantás en la mañana y tenés angustia, y no sabés el por qué de esa tristeza o de ese dolor, es porque el enemigo tomó esa parte de tu alma y la encerró en un lugar de oscuridad, en un cautiverio para ministrarte.
Tenemos que saber quién nos ministra cada día, si el enemigo o Dios , porque el alma está encerrada.
Diferentes zonas de cautividad según la Biblia:
1) Seol, zona de cautividad de la tierra, quiere decir Sepultura.
Salmo 49:14 “Como a rebaños que son conducidos al Seol, la muerte los pastoreará”
Seol es la sepultura, es el lugar de la cautividad, donde la gente siempre habla muerte: “No se va a dar”, “No va a salir”, “No lo voy a lograr”, “No voy a poder hacer esto”.
Gente que está pastoreada por la muerte y cuanto habla, habla muerte.
En esta gente, el enemigo es el que habla, porque si fuera el Señor, hablaría vida. Cuando escuchás a una persona que no habla vida – aún creyentes-, te das cuenta que ese día su alma ha estado en un lugar de cautiverio y fueron ministradas por el diablo.
Salmo 30 dice : “Hiciste subir mi alma del Seol”.
David estaba en la sepultura, enfermo de muerte. Era un rey ungido por Dios, pero sin embargo, una parte de su alma estaba en cautividad.
Porque cuando hay espíritu de muerte, solamente pensás en enfermedades, en derrota, y todo el día hablás negativamente, con espíritu de queja y de víctima: “A mí nada me sale bien”, “¿Por qué me pasa esto?”…lo que sucede es que estás siendo pastoreada por la muerte.
Hay personas que están atrapadas en la sepultura porque tienen enfermedades de muerte y no pueden salir de allí porque están cautivas, y para tener plenitud de salud tenés que sacar tu alma de ese cautiverio.
Dios tiene diseños en su Reino y Satanás también los tiene.
Dios todos los días muestra un diseño para que camines en él, pero Satanás también tiene un diseño para ese día, y tendrás que ver con quién te ponés de acuerdo ¿cuál es el diseño que seguirás?
Hay enfermedades con diseños infernales. Me contaban en España, que los gitanos tienen la costumbre de maldecir a cualquiera que les hace algo y hay cientos y cientos de personas enfermas, porque una vez que mandaron la maldición les aparece una enfermedad y al poco tiempo algunos mueren, y todos saben que es por la maldición que le echó tal o cual. Tienen poder en su boca al soltar maldición.
Por eso, la pastora me decía que tuvo que enseñarles a los gitanos que se convertían, que no tenían que maldecir, que aprendieran a bendecir porque su palabra era muy fuerte.
Hay enfermedades que tienen diseños satánicos, que vienen por maldición, por maldiciones generacionales, porque hay áreas del alma que están cautivas y retenidas por el enemigo y hasta que no salgan de la cautividad no sanarán totalmente.
2) Lugares tenebrosos, Hoyo profundo, zona de cautividad
Salmo 74:20 “Mira al pacto porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia”.
Salmo 88:6 “Me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en lugares profundos”
Es la gente que dice: “No puedo salir de este problema”, “Me siento atrapada”, “Me siento inmovilizada”, “Atrapada por pensamientos que vienen a mi mente todo el día y que no los puedo controlar”. Mujeres y hombres que viven llenos de fantasías sexuales que no pueden controlar, con depresiones profundas, en drogas.
Viven en hoyos profundos, quieren salir pero no pueden, recibieron Sanidad Interior, pero vuelven a lo mismo que ya habían renunciado, y es porque tienen una parte de su alma que está atrapada en un hoyo profundo.
Son esas mujeres que tenían un esposo violento y vuelven a casarse con otro hombre con las mismas características, porque una parte de su alma está en un hoyo profundo.
Dice el salmo “ Lugares tenebrosos de violencia ” y parece que nunca salen porque están atrapad@s.
3) La cárcel, zona de cautividad
Salmo 142: 7 “Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre”
Son quienes no pueden alabar, adorar, no pueden expresarle el amor a Dios, ni recibir el toque del Espíritu Santo; no pueden recibir revelación de la Palabra de Dios, ni ensancharse espiritualmente porque una parte de su alma está metida en la cárcel y allí el enemigo l@s ministra: “No podés hacerlo todavía”, “No sabés hacerlo aún”, “Sos muy nuevit@”, “Nadie te va a seguir”, “Nadie te va a escuchar”; siempre están aprendiendo y nunca terminan para enseñarle a otros.
Pasaje bíblico: Efesios 1:3; 2:6
Estamos sentadas en los lugares celestiales y tenemos toda bendición.
Sabemos que la Palabra es verdad, pero lamentablemente, no nos pasa esto; no estamos disfrutando de toda la bendición, porque tenemos nuestra alma fragmentada.
En el alma están nuestras emociones, nuestra voluntad, pero están fragmentadas.
El diablo tiene un interés especial en que nuestra alma esté dividida. Es por eso que hay personas que dicen: “Con eso que me dijeron, me rompieron el alma”, porque tienen su alma fragmentada, y si el alma está dividida en partes no nos podemos sentar cómodamente en los lugares celestiales a disfrutar de la bendición.
El enemigo, entonces, toma una parte del alma - la parte que está débil, ya sea por cuestiones del pasado, por pecado, por debilidades- y la lleva a regiones de oscuridad donde queda cautiva, y prisionera.
Por este motivo, es que hay mujeres y hombres que hoy se sienten bien pero la semana próxima entran en depresión, otr@s que salen de la reunión llen@s de fuerzas y dicen: “¡Qué bien me hizo esto!”, pero al otro día están con una angustia tremenda, y esto sucede porque una parte de sus emociones ha sido cautivada y puesta prisionera, y esa área entonces, no puede ser libre.
Por ejemplo: hay mujeres que en época de fiestas parece que se les viene el mundo abajo y piensan: “¿Con quién voy a estar?”, ¿dónde voy a ir?” tienen depresión y dicen: “Quisiera dormirme y despertarme al otro día, que ya hayan pasado las fiestas”, “No me gustan los cohetes”, “No me gustan las doce de la noche”.
Una semana están bien y la otra están angustiadas, y no pueden tener continuidad en sus emociones: un día están para arriba y al otro están para abajo.
El diablo establece esa área del alma en regiones de oscuridad para ministrarla satánicamente; la aparta, la mete en una región de oscuridad y le ministra miedos, enfermedades, inseguridades, pobreza; áreas donde están siendo atrapad@s.
Es decir, que donde veas temores, miedos, angustia, depresión, es porque hay cautiverio y opresión demoníaca.
Muchas veces cuando te levantás en la mañana y tenés angustia, y no sabés el por qué de esa tristeza o de ese dolor, es porque el enemigo tomó esa parte de tu alma y la encerró en un lugar de oscuridad, en un cautiverio para ministrarte.
Tenemos que saber quién nos ministra cada día, si el enemigo o Dios , porque el alma está encerrada.
Diferentes zonas de cautividad según la Biblia:
1) Seol, zona de cautividad de la tierra, quiere decir Sepultura.
Salmo 49:14 “Como a rebaños que son conducidos al Seol, la muerte los pastoreará”
Seol es la sepultura, es el lugar de la cautividad, donde la gente siempre habla muerte: “No se va a dar”, “No va a salir”, “No lo voy a lograr”, “No voy a poder hacer esto”.
Gente que está pastoreada por la muerte y cuanto habla, habla muerte.
En esta gente, el enemigo es el que habla, porque si fuera el Señor, hablaría vida. Cuando escuchás a una persona que no habla vida – aún creyentes-, te das cuenta que ese día su alma ha estado en un lugar de cautiverio y fueron ministradas por el diablo.
Salmo 30 dice : “Hiciste subir mi alma del Seol”.
David estaba en la sepultura, enfermo de muerte. Era un rey ungido por Dios, pero sin embargo, una parte de su alma estaba en cautividad.
Porque cuando hay espíritu de muerte, solamente pensás en enfermedades, en derrota, y todo el día hablás negativamente, con espíritu de queja y de víctima: “A mí nada me sale bien”, “¿Por qué me pasa esto?”…lo que sucede es que estás siendo pastoreada por la muerte.
Hay personas que están atrapadas en la sepultura porque tienen enfermedades de muerte y no pueden salir de allí porque están cautivas, y para tener plenitud de salud tenés que sacar tu alma de ese cautiverio.
Dios tiene diseños en su Reino y Satanás también los tiene.
Dios todos los días muestra un diseño para que camines en él, pero Satanás también tiene un diseño para ese día, y tendrás que ver con quién te ponés de acuerdo ¿cuál es el diseño que seguirás?
Hay enfermedades con diseños infernales. Me contaban en España, que los gitanos tienen la costumbre de maldecir a cualquiera que les hace algo y hay cientos y cientos de personas enfermas, porque una vez que mandaron la maldición les aparece una enfermedad y al poco tiempo algunos mueren, y todos saben que es por la maldición que le echó tal o cual. Tienen poder en su boca al soltar maldición.
Por eso, la pastora me decía que tuvo que enseñarles a los gitanos que se convertían, que no tenían que maldecir, que aprendieran a bendecir porque su palabra era muy fuerte.
Hay enfermedades que tienen diseños satánicos, que vienen por maldición, por maldiciones generacionales, porque hay áreas del alma que están cautivas y retenidas por el enemigo y hasta que no salgan de la cautividad no sanarán totalmente.
2) Lugares tenebrosos, Hoyo profundo, zona de cautividad
Salmo 74:20 “Mira al pacto porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia”.
Salmo 88:6 “Me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en lugares profundos”
Es la gente que dice: “No puedo salir de este problema”, “Me siento atrapada”, “Me siento inmovilizada”, “Atrapada por pensamientos que vienen a mi mente todo el día y que no los puedo controlar”. Mujeres y hombres que viven llenos de fantasías sexuales que no pueden controlar, con depresiones profundas, en drogas.
Viven en hoyos profundos, quieren salir pero no pueden, recibieron Sanidad Interior, pero vuelven a lo mismo que ya habían renunciado, y es porque tienen una parte de su alma que está atrapada en un hoyo profundo.
Son esas mujeres que tenían un esposo violento y vuelven a casarse con otro hombre con las mismas características, porque una parte de su alma está en un hoyo profundo.
Dice el salmo “ Lugares tenebrosos de violencia ” y parece que nunca salen porque están atrapad@s.
3) La cárcel, zona de cautividad
Salmo 142: 7 “Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre”
Son quienes no pueden alabar, adorar, no pueden expresarle el amor a Dios, ni recibir el toque del Espíritu Santo; no pueden recibir revelación de la Palabra de Dios, ni ensancharse espiritualmente porque una parte de su alma está metida en la cárcel y allí el enemigo l@s ministra: “No podés hacerlo todavía”, “No sabés hacerlo aún”, “Sos muy nuevit@”, “Nadie te va a seguir”, “Nadie te va a escuchar”; siempre están aprendiendo y nunca terminan para enseñarle a otros.