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AnDy
16-sep-2007, 11:03
El Legalismo Enferma tu Familia.

El Legalismo se ha metido en nuestras vidas al punto de afectar nuestras relaciones, cambiando roles e imponiendo violencia y autoritarismo entre otras conductas y hábitos negativos. Desde las Iglesias legalistas se han formado relaciones enfermas que enferman, a su vez, a las familias.

Es necesario abordar el tema de la familia, teniendo en cuenta que el núcleo en el que vivís te puede sanar o te puede enfermar. Hay familias que son una bendición y es una delicia el poder crecer allí. Encontrar personas que, aunque son la minoría, hayan dicho; “Mí familia ha sido maravillosa conmigo. Tuvimos problemas como todos, pero juntos los superamos”.

Lamentablemente, estas afirmaciones no son las que cotidianamente escuchamos. Lo común es encontrar personas que dicen: “¡No me hables de mi familia, es un desastre!”;”De mi mamá tengo los mejores recuerdos, pero de mi papá ¿ni me hables! O viceversa. Otros declaran:”Por culpa de mi familia estoy así”. En otras palabras, una persona se puede enfermar dentro de una familia. Hay familias que han lastimado a muchísima gente.-

Pero Dios comenzó una obra en tu vida, la cual irá mejorando día a día, y tu cambio y tu superación involucrará el cambio y el progreso también de todos los tuyos. Es por eso que necesitarás saber que tu familia también mejorará.

El Señor va a levantar en este tiempo familias sanas que estén llenas del Espíritu Santo y va a establecer familias bendecidas: padres, hijos y nietos que van a decir.”Yo tuve el privilegio de haberme criado e una familia llena de amor y de la Presencia de Dios”.

Hay familias que tienen pautas enfermas, viven mal y enferman a otros; pero las familias que se manejan con las pautas de Dios sanan a sus hijos; a sus nietos, a sus esposos, a sus padres y también a la ciudad. ¡Y una de ellas será la tuya!

Este tema te va a dar las herramientas para que puedas sanarte vos y tu familia y puedas ser un agente multiplicador de restauración familiar, lugar donde el legalismo y el enemigo han puesto su objetivo de muerte, de división y de quebranto enseñando y estableciendo pautas enfermas en las relaciones interpersonales.

Sé que al final de este capitulo podrás cambiar tu historia, tu descendencia y la de muchísimos otros.


Primera Parte:
Familias Enfermas

En este punto voy a describir las distintas maneras que tenemos los seres humanos de enfermarnos así como también de enfermar a otras personas.


1. CUANDO NOS HABLAMOS A NOSOTROS MISMOS TODAS LAS COSAS QUE DEBERÍAMOS DECIRLE AL OTRO

Nos preguntamos y nos respondemos a nosotros mismos sin darnos cuenta que esta forma de relacionarnos es un camino descendente en las relaciones humanas, ya que de esta forma escuchamos solamente nuestra voz interior y comenzamos a suponer respuestas que no han sido verbalizadas por el otro, pero que las incorporamos a nuestras emociones como si hubieran sido dichas.


2. CUANDO PROYECTAMOS EN OTRO MIEMBRO DE LA FAMILIA NUESTRAS EMOCIONES

Cuando no decimos nunca lo que sentimos, pero sin embargo le echamos la culpa a los demás de sus tristezas y angustias. Las personas que ponen en el afuera y en el otro lo que les pasa y lo que realmente sienten de ellos mismos nunca logran mejor relaciones interpersonales.


3. CUANDO MENTIMOS DISFRAZAMOS LAS EMOCIONES
Debemos tener en cuenta que la mentira nos hace libres solo por momento, porque después necesitamos más de ellas para sostener las anteriores.
Las personas mentirosas van acumulando mentiras y apariencias que terminan enfermando a toda la familia. El resultado en estos casos es que nadie sabe cuál es el verdadero sentimiento de cada uno de sus miembros y la verdadera situación por la cual está atravesando.


4. CUANDO NOS PONEMOS MÁSCARAS
Existen familias que viven poniéndose máscaras. Por ejemplo, la máscara de que todo tú matrimonio anda bien (pero de un día para el otro te separás).
Luego, la gente se pregunta. “¿Qué pasó? ¿Qué fue lo que les habrá sucedido?” Y la respuesta no es muy difícil de suponer: “Es que hace cuarenta años que andamos mal y nunca nos detuvimos a pensar y a hablar de nuestras dificultades”; “Lo que pasó, es que ya no quiero aguantar más: ¡me cansé!”


5. CUANDO HAY MIEMBROS QUE DENTO DE UNA FAMILIA MALTRATAN AL RESTO
Son aquellos que sienten que los “otros” son sirvientes glorificados que Dios puso en la tierra para atenderlos. Gente que continuamente demanda ser atendido, poniendo cargas pesadas a los demás. Son soberbios y piensan que su deber es corregir y ordenar a la humanidad. Pero esta clase de personas no sabe que la obediencia no te hace sirviente del otro.


6. CUANDO LAS FAMILIAS GUARDAN SECRETOS
Sus lemas son: “No hablemos del suicidio del tío”; “Nadie sabe del hijo extramatrimonial de la tía”, Familias donde está prohibido expresar los sentimientos y las emociones, donde los miedos son guardados y nada es hablado y sanado. Todo está bajo llave y cada integrante de este núcleo familiar se convierte en un prisionero del dolor por la angustia de tantos secretos contenidos.


7. CUANDO LAS FAMILIAS SON SOBREPROTECTORAS
Todas las personas que son sobreprotegidas en algún área de su vida, comienzan a tener baja estima, es decir, dificultades para resolver y decidir por sus propios medios. Y si en alguna oportunidad logra hacerlo, nunca está seguro sí lo que decidió es lo correcto o lo incorrecto.

La persona sobreprotegida tiene poca tolerancia al conflicto porque siempre mamá, papá o la abuela estuvieron atentos a satisfacer sus necesidades. Es por eso que cuando se enfrenta a un problema no sabe qué hacer. Esta clase de familias no dejan crecer ni vivir en plenitud a sus miembros.


8. CUANDO ALGUNOS MIEMBROS DE UNA FAMILIA TRANSMITEN MIEDOS CONTINUOS
Son aquellos que quieren saber cada movimiento que hacés durante todo el día y te hacen estos tipos de interrogatorio: “¿Qué hiciste?”; “¿Por qué no lo hiciste?”; “¿Llamaste por la entrevista?”; “¿Dónde estuviste?”; “¿Te llevaste el paraguas?”, “Mirá que va a llover y después te enfermas y tenés que faltar al trabajo”.
Y cada palabra te transmiten sus inseguridades y sus miedos. El mensaje subliminal que envían es el siguiente; “¡Cuidado! Solo no podés hacer nada” “¡Cuidado! Contame que yo te ayudo, a ver si te estafan, si te roban, si lo perdés, si te equivocás, y después ¿qué vas a hacer?”, “Sos un inútil”.

Continua...

AnDy
16-sep-2007, 11:16
EL LEGALISMO Y LA FAMILIA

A. EL LEGALISMO NOS ESTIMULA A LUCHAR POR EL PODER

Son aquellas familias que viven peleándose. Tienen el concepto erróneo de que en la vida hay un perdedor y un ganador, una victima y un victimario, un culpable y un inocente. Viven acusándose unos a otros: “¡Es ella!”; “No,¡es él!” y así pasan sus años. Y lo que sucede no se dan cuenta que están peleando por obtener el poder y el control de los otros.

De este tipo de relaciones, nace el concepto de que siempre hay uno bueno y uno malo. Pero esto es falso. En una familia los dos son buenos o los dos son malos. Los dos triunfan o los dos fracasan. No hay vencedores ni vencidos.

¿Cuántos se han criado con padres que vivían peleándose y ninguno de los dos cedía? ¿Te preguntaste alguna vez el por qué de tantas discusiones? Lo que sucedía es que seguramente tenían el sistema de pensamiento que el que aflojaba perdía el lugar de autoridad.
Y como a nadie le gusta perder el control, la autoridad y el mando, sus vidas transcurren como e la película “La guerra de los Roses”, donde el marido y la mujer se conocen en una subasta compitiendo, ya que tienen el concepto enfermo de que hay que luchar por el poder.

¿Sabés de donde nació el hecho de controla a los demás? Desde la misma creación de Adán y Eva. Cuando Dios los creó les dijo; “Fructificad la tierra y sojuzgadla”, que quiere decir controlarla. Y ese mismo principio, hoy rige para nosotros. Dios puso dentro tuyo un instinto de control, para que conquistes la tierra que Él te dio. Pero el ser humano interpretó mal esta orden y en vez de conquistar la tierra se dedicó a conquistar a los demás.
Si sos un varón y te estás dedicando a controlar y a dominar a tu mujer y a tus hijos es porque tu espíritu de conquista no está correctamente orientado. Y si sos mujer y estas controlando y digitando la vida de todos los integrantes de tu familia, decidiendo por ellos; si estás tratando de conquistar el poder de tu familia, quiero decirte que no sos una verdadera conquistadora.

El legalismo te enseñó erróneamente los significados de las palabras”control” y “poder” pero la Palabra y la revelación de Dios te dicen: “No importa solamente lo que te gusta a vos ¡No domines más! ¡No digas más lo que tienen que hacer los otros; cuándo lo tienen que hacer, cómo lo tienen que hacer, cómo se tienen que vestir, cómo tienen que hablar y controlar lo que cada uno deba pensar y sentir!”

Dominar a tu familia no te convierte en un conquistador. Cuando entiendas la orden dada por Dios, vas a ser un conquistador de tierras, de propósitos y te vas a dedicar a extender el Reino de Dios.

CONQUISTAR LA TIERRA ES LA VOLUNTAD DE DIOS Y DEBE SER TUYA TAMBIÉN


Tenés que tener en claro que en las familiar no hay vencedores ni vencidos. El poder está en su seno mismo y en Dios que se lo delegó a toda la familia como una unidad, como un equipo y no a un solo integrante de ella. Dios de ha dado autoridad a la familia completa.

Es necesario quebrar toda lucha de control y dominio para poder ser una familia sana y restaurada. Hay que erradicar el concepto de que alguien tiene autoridad y los demás obedecen. La autoridad está en la familia. Si la familia se hunde, se hunden todos; si la familia tiene victoria, todos la tienen.

B. EL LEGALISMO NOS ENSEÑÓ A COLOCAR FRONTERAS DÉBILES

Todas las personas tenemos una frontera imaginaria, un espacio íntimo en el cual nos podemos mover y pensar libremente, pero las familias enfermas no lo poseen.

Por ejemplo, entran todos juntos y salen todos juntos, trabajan en bloque y no tienen límites. Entonces cuando el nene deja de ser un niño, se convierte en un adolescente y entra a su habitación y cierra la puerta, la madre seguramente comenzará a gritar: “¿Qué pasa nene, por qué cerrás?” y el hijo le responderá: “Mamá ¡quiero estar solo!”

Pero en estas familias esto no es permitido. La privacidad de uno de sus miembros se vive como algo malo, es por este motivo que la mamá va a
Contestar: “No, ¡qué solo ni solo! Abrí la puerta, ¿qué estás haciendo


Las familias enfermas invaden. No hay vida individual en ellos. Todos
tienen que hacer todo y si a uno le pasa algo, el otro lo tiene que saber. No existe la intimidad. Te hace pensar que si el otro no se está informado de lo que hacés es porque no lo tenés en cuenta, porque no lo querés, y todo esto te llena de culpa.


El legalismo te estructura con un sistema de pensamiento de invasión, de mentira.

Pero Dios te dice que un principio de relación sana interpersonal es saber respetar al otro, y no invadirlo. Respetar sus deseos, sus sueños, sus gustos. Y los anhelos de su corazón.

Continua...

AnDy
16-sep-2007, 11:29
C. EL LEGALISMO NOS ATA A LOS SECRETOS

Son aquellas familias legalistas en las cuales te enseñan que hay temas de los cuales no se pueden hablar como ser: sexo, enfermedades, muertes, suicidios, divorcios, etc.

Esto no sucede solamente en las familias, también pasa en las Iglesias, donde estos temas no se tratan y si lo hacen es clandestinamente y en secreto y entre unos pocos.

Pero aunque nadie comparte verbalmente lo que sabe y lo que siente, en este estilo de iglesias y familias existe una atmósfera en la cual todo lo que está oculto es percibido por el resto de los miembros.

Hay sentimientos y emociones que no se pueden expresar, para este estilo de gente, todo está bien, todo está debajo de la alfombra y en su casa es toda alegría y fiesta. Sus palabras preferidas son: “Calláte”, “Dejá de llorar”; “Este tema está cerrado y sepultado”.


Pero una familia sana y en una iglesia restauradora todos los sentimientos pueden salir a la luz. Podemos llorar, reír, expresar bronca, amor y dolor.
En familias y en iglesias sanas todos los temas se pueden hablar. No hay temas tabú.


D. EL LEGALISMO NOS COLOCA ROLES

En estos casos las familias son una gran obra de teatro y todos nacen con un rol que deben cumplir.

Ejemplos
El héroe y la heroína
Es el miembro de la familia que resuelve todos los problemas.
Es el que cita a la familia frente a momentos de adversidad.
Es el que cuando muere el padre se encarga de todo. Es el héroe que se lleva a la mamá a su casa y, entonces, como todos lo demás saben y conocen su rol, dicen: “¿Para que me voy a ocupar yo?”

El Chivo Expiatorio:
Es la oveja negra de la familia. Y todos sienten que son infelices por la culpa de éste: “El descontrolado”, “La loca”, “El drogadicto”.
Desde que este personaje era chico, sí se rompía algo o sucedía algún problema en la casa, la mamá decía: “¡Seguro que fue este piel de judas!”;y cuando llegaba del colegio le preguntaban: “¿Qué mala nota trajiste hoy?” Entonces ese chico crece asumiendo ese rol y de grande también lo lleva puesto.

El Payaso:
Es el miembro más divertido de la familia, el bromista, el que hace reír a todos y el que debe demostrar a los demás que todo está bien y que nada sucede. Luego de grande, posee una depresión y siempre lleva máscaras.

El Mártir:
Es el miembro de la familia que siempre llora y llora y cuando recibe una solución no la acepta porque ningún mártir quiere ayuda, ya que de esta forma demuestra que es el pobrecito de la familia. Sus frases preferidas son: “Dejá, yo lo hago sola”; “Andá, andá yo me arreglo, vayan tranquilos ustedes, diviértanse, yo me quedo”.

La Princesita y el perfecto o perfecta:
Son los intocables. Son los perfectos que sus hermanos los odian porque ellos tienen el control remoto de la familia. Son capaces de lograr todo lo que se proponen.

Pero ante todos estos rótulos que el legalismo nos impone en el sistema de pensamientos y de vida, tenemos lo que Dios nos dice: “No le pongas el rótulo a nadie”.

Cuando lo hacemos, estamos atando a esa persona a esas conductas y a ese rótulo. Y posteriormente, este individuo actuará y responderá de acuerdo a este rol que se le asignó, le guste o no. Por eso, sí tenés un hijo adicto, empezá a verlo sano; si tenés un marido inconverso, comenzá a verlo lleno del Espíritu Santo. Sacále el rótulo y vas a ver como funcionan de otra manera. Aprendé a mirarlos como Dios ya los ve en todas sus promesas y bendecidos.


Dios va a romper con ese personaje que creaste, con ese “yo” aprendido, y va a sanarte ese “yo” con el que naciste para que puedas disfrutar del placer del gozo, de la plenitud, de la prosperidad, y de la bendición que
El Señor preparó para tu vida.:wink:





Segunda Parte
Familias Bendecidas.-

Oriadna
17-sep-2007, 06:56
:wideeyed:Muy bueno andy me senti identificada jajajajajajaj:wacko: con el chivo expiatorio y el payaso.Muy bueno¡

Que DIOS te bendiga¡


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AnDy
19-sep-2007, 09:20
Segunda Parte:
Familias Bendecidas

“Serás Salvo tu y tu casa” Es Una Promesa de parte de Dios

Una familia sana se logra cuando Dios te sana primero a vos. Nada cambia hasta que vos no cambiás, todo empieza con uno mismo. Ser feliz es una determinación que depende de tu accionar y de lo que te determines a vivir.
Nadie tiene el poder de hacerte feliz, solo vos mismo. Es por eso que para poder restaurar a los tuyos, debés mejorarte vos primero. Si abrís tu corazón vas a aprender a bendecir a tu familia de una nueva manera-

Dios va a romper cada máscara y cada personaje usados por las familias enfermas. Su propósito es que la familia viva feliz, en amor, gozo y paz. Porque cuando una familia es bendecida, es el anticipo de que una ciudad va a ser bendecida.

¿Cómo podés pretender que tu familia te quiera, si vos no te querés?
¿Cómo vas a pretender que tu esposo te valore, si vos no te valorás?
¿Cómo vas a pretender que los demás se ocupen de vos, si vos no te das atención a vos mismo?
¿Cómo van a confiar en tu persona si vos no confías en vos mismo?

Pero Dios nos enseña que debemos mejorar, superarnos, desarrollar el potencial que nos dio, ser mejores personas, mejores hijos, esposos, padres.

NECESITAMOS INVERTIR TIEMPO EN NOSOTROS MISMOS

Durante años las iglesias les enseñaron a las mujeres que no tenían que no tenían que cuidarse, que todo eso no era importante, que el cuidado de uno mismo era vanagloria. Por todos estos prejuicios y estructuras legalistas, falsas, hipócritas y mentirosas todavía encontramos en nuestras iglesias mujeres sucias, abandonadas, frustradas que piensan y sienten que es la voluntad de Dios que ellas vivan así.

Pero el Espíritu de Dios te enseña todo lo contrario. Tu Cuerpo es templo de su Espíritu por eso necesitás cuidarlo, quererlo, respetarlo y mejorarlo día a día sin dañarlo.

El legalismo les enseñó a las familias que el hombre es la única cabeza espiritual y les determinó que y les determinó que debían ubicar a las mujeres en el lugar que se merecían: en la cocina y con los hijos.

El legalismo formó hombres que pensaban que las mujeres eras todas inútiles e incapaces, confundían sensibilidad con debilidad y fortaleza con dureza. Pero todos estos conceptos son falsos.

TENEMOS QUE APRENDER COMO FAMILIA A FELICITARNOS Y A BENDECIRNOS

Necesitamos bendecir a nuestros hijos, a nuestros esposos, a nuestros padres.

Es indispensable que cambiemos nuestra forma de hablar y de preguntar. No es lo mismo decir: “¡Vos hiciste esto!” a preguntar: “¿Gordi, vos hiciste esto?” porque una afirmación no da lugar al dialogo, en cambio, una pregunta no es vivida como algo agresivo, es simplemente un pregunta y nada más.

Hay personas que viven afirmando todo el tiempo, acusando, juzgando en vez de preguntar para que el otro tenga la posibilidad de dar su explicación.
Por lo tanto, necesitamos dejar de atacar y dejar de gritar. Gritando no se consigue nada.

Lo que sucede es que algunas personas tiene el concepto erróneo de pensamiento que si no gritan el otro los va a aplastar, es por eso que piensan: “Cuando más grito, más poder tengo”. Esto es falso.

Hay Gente tan pobre que lo único que tiene es dinero; y gente tan rica que lo único que tiene es paz.

“Porque mejor es un bocado seco y en paz, que en casa llena de provisiones y de contienda”.

UNA FAMILIA BENDECIDA NECESITA PERDONAR

Todos lastimamos alguna vez a alguien. Algunos se ofenden como si ellos nunca hubieran lastimado a nadie. Necesitamos cerrar el álbum de los recuerdos y perdonar. Tenemos que perdonar a nuestros padres, a los hijos
a los suegros, a tu familia. No se puede vivir pasando factura continuamente.
“El plebeyo vive con odio, pero el príncipe perdona”.
“No paguéis a nadie mal por mal, en los dependa de vosotros, estad en paz”.

Tu mente es una computadora que está conectada vía Internet, con la mayor computadora: la mente de Cristo.
Pensás lo que piensa Él, sentís lo que siente Cristo y tenés su mente. Como somos personas que nacimos del corazón de Dios, así debemos ser, pensar y creer.
Si creés que podés tener una buena familia, te es posible.
Si creés que podés ser feliz, te es posible.

NECITAMOS CONVERTIRNOS EN SEMBRADORES DE BUENOS RECUERDOS

El hijo pródigo se había ido lejos, pero cuando estaba con los chanchos y se había gastado todo el dinero, dijo: “Volveré a lo de mis viejos”, ¿Por qué Pensás que decidió volver? Porque vinieron a su mente los lindos recuerdos.
Los lindos recuerdos van a hacer que, cuando en alguna oportunidad tus hijos reciban disparos del enemigo como ser droga, robo, alcohol, puedan confiar en vos para pedirte ayuda y para regresar a tu casa.

Pero también puede suceder que haya gente que cuando recuerda para atrás no tiene recuerdos positivos, y si vos sos uno de ellos tengo una buena noticia también para vos: Dios te dará el privilegio de que, como no viviste eso, puedas ser pionero en tu hogar y puedas ser el sembrador de buenos recuerdos porque con Dios nunca se pierde, con Dios siempre se gana y con Dios se puede volver a empezar.:wink: