Ver la Versión Completa : Qué es la Resiliencia???
saraeliana
28-may-2007, 08:57
Renacer, como el Ave Fénix, Volver a empezar después de una pérdida. Seguir tirando a pesar de un cáncer. Recuperarse tras una adicción. La “resiliencia” es la capacidad de auto sostén. Por qué algunas personas, niños o adultos, logran salir adelante después de haber sufrido situaciones adversas, traumatismos y amenazas graves contra su salud y su desarrollo en tanto otras quedan seriamente afectadas para el resto de su vida?
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Hace dos décadas esta pregunta produjo un cambio radical en la manera de encarar las repercusiones personales y sociales que sufren los seres humanos después de una crisis severa. Más que de una nueva forma de tratar el llamado estrés postraumático, se trata de una mirada distinta acerca de la manera en que los diferentes seres humanos afrontan las posibles causa de ese estrés: malas condiciones y vejaciones en la familia, reclusión en campos de prisioneros, situaciones de crisis, como las causadas por la viudez o el divorcio, las grandes pérdidas económicas o de cualquier otra índole.
En lugar de preguntarse por las causas de la patología física o espiritual que esas catástrofes generan, el nuevo punto de vista supone indagar de qué condiciones está dotada esa minoría; por qué y de qué manera logra escapar a los males propios de los llamados «grupos de riesgo”. De los núcleos más expuestos se comenzó a trabajar con chicos de la calle y, dentro de ellos, con una minoría libre de las patologías a las que la teoría y las estadísticas parecían condenados fatalmente —alcoholismo delincuencia, adicción a las drogas, etc.—. Para convenirse, en cambio, en seres predispuestos a llevar una vida de proyectos y realizaciones en personas integradas y normales. Este fenómeno, denominado “resiliencia”, hoy es objeto del creciente interés de parte de educadores, psicoterapeutas y sociólogos. Se apunta a las potencialidades del sujeto (aquello que puede hacer bien) que a un pronóstico que lo condena por sus «fallas de origen” y al que sólo se puede ayudar rescatando a lo de lo que hace mal.
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LOS TRES PILARES
Todos los seres humanos somos dueños en mayor o menos grado de una capacidad de resiliencia. Todos, niños y adultos, aprendemos a reponemos de las crisis, a seguir adelante. El lenguaje, popular refleja muy bien el sentimiento de que sólo hasta cieno punto somos vulnerables y que —salvo casos extremos— la gente se recupera más tarde o más temprano: “La vida continúa” “hay que seguir tirando”, “el mundo no se acaba’hoy”, etcétera. Pero, mientras existen seres dotados en alto grado de una resiliencia natural, que a veces son vistos como invulnerables a la adversidad, existen personas que por diversas causas se entregan a situaciones de estrés cada vez más notables, que acaban en crisis depresivas o enfermedades somáticas. «Es como si les faltaran elementos en la caja de herramientas de la vida grafican muy bien las licenciadas Lea Teitelman y Diana Arazi, psicólogas y docentes especializadas en esta nueva óptica que apuntala los aspectos más positivos de la personalidad
“Existen tres pilares que sostienen la capacidad de resiliencia», explican Teitelman y Arazi:
1)La capacidad de juego. No tomarse las cosas tan a pecho que el temor impida hallar las salidas. Y en esto e sentido del humor, el “mirai las cosas como desde el revés de un larga vista permite tomar distancia de los conflictos. La creatividad, la multiplicación de los intereses personales, los juegos de la imaginacion relegan esas causas de alarma a su justo lugar, relativizarlas para no deprimirse.
2)La capacidad de encarar las situaciones con un sentimiento de esperanza. Y para ello es fundamental tener al menos a alguien en quien depositar los afectos, admiración, qué sirven como guías y estimulo. Es lo que en el lenguaje común de los grupos de resiliencia se conoce como “engancharse”. Esto que viene a veces naturalmente con el modo de ser de La persona, puede ser estimulado por educadores y terapeutas. Son esenciales asimismo las llamadas redes de sostén o de contención, vínculos que enriquecen e impiden que la persona se sienta en una intemperie vital. Amigos, un maestro, una comunidad barrial, los grupos de resiliencia obran con apoyo y estímulo permanentes.
3)El autosostén. Se puede resumir como un mensaje que la persona elabora para si misma. “Yo sé que esto me va a pasar”, se dice ante un mal trance. O sea: “Me quiero, confío en mí, me puedo sostener en la vida.
saraeliana
28-may-2007, 09:11
APRENDER DIVIRTIÉNDOSE
“La novedad que aporta la idea de resiliencia, corrobora la doctora Maria Cristina Chardon, que investiga actualmente en temas de ‘educación y salud, es que se dictan cursos a maestros y expertos en pedagogía para que enseñen a vivir de otra manera. Es curioso que actualmente los docentes consulten ahora cómo transmitir el sentido del honor, el gusto por el juego. »
La resiliencia es más que resistir a los embates, al temor a los riesgos, es tomar cada circunstancia adversa como un desafío que pone a prueba todas las potencialidades de un individuo. Reemplaza el temor a no poder por el aliciente de pasar airosamente cada prueba. Toma ese reto como una diversión, no como una desgracia que lleva ala consabida frase “Esto tenía que pásarme a mí”, pasando por alto que a cualquiera le puede pasar de todo El sentido de la resiliencia ayuda «abrir la puerta para ir a Jugar”. Vivir como dice Leopoldo Marechal: "Con ese estricto sonido del juego que suele hacer de la pena la rosa"
Esta idea de diversión bien entendida, se extiende a la escuelas a la hora de clase y de hacer la tarea. Enseñar y aprender con una sonrisa no ha sido tomado hasta ahora como algo compatible con el estudio tradicional, por algo llamado ‘serio”. Hay en la adquisición de conocimientos un goce que suele ser robado al aula. Lo que el cambio de actitud intenta es evitar el estrés que con frecuencia produce la escuela cuando es vivida como un riesgo y una amenaza (“,Y si me aplazan?”; “Si me llaman hoy a dar la lección?”; «Como me fue —o me irá— en la prueba escrita?”) ¡Cuántos adultos han incorporado en su personalidad ese temor al fracaso escolar que muchas veces es responsable de posteriores frustraciones! Resaltar las aptitudes del alumno sin hacer hincapié en sus carencias es tema de los estudios actuales de la doctora Chardon. Otro aspecto de la capacidad resiliente llevada al campo de la educación y la salud.
LA TERAPIA DEL CIRCO
Volviendo a los chicos de la calle, los que por su condición de tales suelen tener mayores carencias (padres que se preocupen, maestros particulares, libros, lugar y tiempo para estudiar),
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es muy interesante la experiencia que se lleva a cabo en Chile. Se realizan talleres de circo con una frecuencia de tres horas un día por semana. Durante estos talleres los participantes son capacitados en las siguientes técnicas: malabarismo con clavas, pelotitas y argollas; acrobacia en el piso y saltos en trampolines bajos; piruetas y juegos de clown. Todo en un ambiente de juego, música y humor. Cuando los participantes alcanzan niveles de capacitación que les permite elaborar y participar de números artísticos, éstos realizan presentaciones en su comunidad. Aparte de lograr un medio de ida, los chicos se integran fácilmente en la sociedad y al apartarse de un medio que los daña encuentran incentivos para desarrollarse en otras direcciones. Otra manera de modificar sin prédicas ni represión los hábitos negativos que los hacen sentir inferiores y excluidos. “Los chicos podemos salir de la calle y dejar de metemos en problemas, siempre que no den otros lugares por donde andar, un sitio para llegar y sobre todo alguien que nos acompañe a caminar.” (Testimonio de un chico de la calle, citado en varios trabajos sobre resiliencia.)
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Vemos como estos chicos,a través de la preocupación y el amor de muchas personas, han ido saliendo no sólo de su situación de calle, sino de las drogas, el alcohol y la delincuencia. Adolfo es uno de esos chicos, él desde pequeño vivió en la calle, robó para drogarse, vió como asesinaban a personas, pero actualmente vive en un hogar para menores en situación de calle, va al colegio en forma normal y está aprendiendo a controlar sus estallidos de agresividad.
Y nosotros como iglesia cuanto no podríamos hacer por estos niños, mostrarles que Jesús los ama, que cuida de ellos, y que los ayuda a superarse:)
muy buen tema hermana.... yo vi la resilencia cuando estudiaba administracion de empresas.
hay muchos hermanos que desconocen ese tema. y que se puede aplicar a la vida cristiana perfectamente.
yo estudie la resilencia en referencia con la administracion, pero vemos que Dios quiere que nos levantemos para triunfar a pesar de los problemas.
buen tema hermana que Dios la bendiga
Un Nuevo Concepto para Enfrentar la Adversidad: La Resiliencia
¿Qué es la "resiliencia"?La resiliencia es la capacidad para soportar las crisis y adversidades en forma positiva, logrando recobrarse. El término proviene de la física. Se aplica a la elasticidad de un material capaz de resistir la rotura luego de un choque o impacto con un objeto contundente. La traducción de la expresión inglesa corresponde a "entereza", es decir, a la fortaleza o resistencia para salir airosos de las pruebas que nos golpean. En psicología se utiliza el concepto para identificar los procesos y hechos que permiten a los individuos y familias soportar los desafíos y estados persistentes de estrés con éxito.
Es mirar los problemas desde sus posibilidades de superación y de la reparación. "Se trata de la capacidad potencial de un ser humano de salir herido pero fortalecido de una experiencia aniquiladora" (Walsh, 1998, 14). "Este enfoque se funda en la convicción de que el crecimiento del individuo y la familia puede alcanzarse a través de la colaboración de la adversidad" (Idem, 12).
El concepto de resiliencia ocupa un lugar importante en la teoría y las investigaciones, especialmente con respecto al desarrollo del niño y la salud mental del adulto. Se ha estudiado, por ejemplo, como sobreviven algunos niños con buena salud a una familia disfuncional y las virtudes que poseen ciertos individuos para derrotar la adversidad. Investigaron que recursos tienen esos hijos de padres mentalmente enfermos para superar sus experiencias tempranas de abuso o negligencia y llevar una vida adulta normal y saludable. Se los ha llamado "niño invulnerable" (Anthony et al., 1987), considerando que tienen una suerte de fortaleza biológica o coraza caracterológica.
Otro tema predilecto de los estudiosos ha sido descubrir que tienen esas personas que enfrentan sucesos catastróficos, que producen un efector devastador en la mayoría, pero que en ellas les hacen sacar fuerzas de flaquezas y aprovechar al máximo sus recursos positivos.
Varias investigaciones hallaron que un temperamento despreocupado y alegre y un alto grado de inteligencia contribuían a forjar la resiliencia, aunque no en forma definitiva y concluyente. Más significativo parece ser la autoestima y la creencia en la propia eficacia. Esa disposición hace más probable prevalecer sobre las dificultades, a diferencia de aquellos que son dominados por un sentimiento de impotencia.
Quienes tienen confianza en sus propias fuerzas y recursos -como descubrió Werner (1993) en un estudio sobre 700 niños nacidos en la pobreza de la isla Kauai- tienen más probabilidad de superar eficazmente la adversidad. Kobasa y sus colaboradores (1982; 1983) hallaron que las personas más resistentes al estrés son aquellas que poseen tres características de personalidad, que definieron en tres palabras, a saber: a) autocontrol: creen que son capaces de controlar los eventos que se les presenta o pueden gravitar sobre ellos; b) compromiso: se sienten profundamente comprometidos con lo que hacen o identificados con la causa; y c) desafío: ven los problemas no como algo abrumador, sino como desafíos apasionantes que los pueden conducir a mejorías o superación.
Con respecto a los recursos familiares y sociales asociados a la resiliencia, los investigadores han señalado la importancia del cariño, el afecto, el apoyo emocional y la existencia de un orden familiar de límites claros y razonables.
Se ha enfatizado el valor de los procesos interactivos, la cohesión, la flexibilidad, la comunicación franca y la capacidad de resolver problemas como factores que favorecen el buen funcionamiento familiar y contribuyen al bienestar de sus miembros. La importancia del apoyo de las redes sociales en situaciones de crisis ha sido ampliamente documentado
. Por ejemplo, los grupos de autogestión han demostrado ayudar a una mejor adaptación a mujeres con cáncer (Spiegel, 1993) y a los padres deudos durante los tres primeros años del fallecimiento de un hijo (Beskow. 1998). En el estudio de los niños resilientes de Kauai, se halló que la influencia más positiva fue una relación cariñosa y estrecha con un adulto significativo (padres, tío, abuelo u otro pariente o amigo) que los defendía y era una fuente de fortaleza en las dificultades.Cuando todas las cosas ayudan a bien. En un estudio realizado por Taylor (1989), encontró que las personas que poseían "ilusiones positivas" o sea que asumían posturas positivas ante situaciones graves, tendían a irles mejor que los que se aferraban a la realidad firmente. Esa actitud permite conservar la esperanza en los momentos más sombríos y ver la luz al final del túnel. Múltiples investigaciones han puesto de relevancia que el optimismo y la esperanza son factores claves de la resiliencia (Pereyra, 1997).
La paradoja de la resiliencia es que los peores momentos pueden ser los mejores. Eso se pudo apreciar experimentalmente en un estudio que dirigió Stinnet (1985) sobre familias sólidas. Encontró que en momentos de crisis, el 75% de ellas habían descubierto circunstancias positivas en medio del dolor y la desesperación. Estaban convencidas que algo bueno había surgido de todo eso. Muchas de las familias reconocieron que después de capear el temporal, sus relaciones recíprocas se habían tornado más cariñosas y apreciadas que nunca.
La capacidad de resiliencia, consiste en recobrarse de los golpes no meramente "pasar la crisis", tratando que ésta no nos toque. La cuestión no es soportar estoicamente la adversidad o buscar dejar atrás la dificultad lo más rápido posible, desembarazándose de los sentimientos dolorosos. No, por el contrario, "la resiliencia implica integrar la totalidad de la experiencia en la trama de la identidad individual y familiar" (Walsh, 1998, 22).
Significa desplazar el foco de los perjuicios o daños del infortunio a un paradigma basado en la competencia y orientado a la fortaleza.
Nadie esta libre de problemas. La tensión es parte de la vida. A veces la tragedia golpea fuertemente. ¿Cómo superar las crisis? ¿De que manera enfrentar la fatalidad? Desarrollando la capacidad reparadora. Privilegiando la esperanza. Buscando la fortaleza interior y la ayuda de Dios. Escapando de la debilidad y la autocompasión que es la metáfora madre de toda enfermedad. Enfrentando los desafíos. Decía Paulo Coelho (1997, 240), "que el enemigo es apenas un pretexto para probar nuestra fuerza" y que las desgracias son la oportunidad para crecer; esto es, ver los problemas no como obstáculos sino como desafíos.
¿Cuántos dieron a luz una nueva fortaleza, nacida del sufrimiento y la necesidad? Por eso es básico volver fuerte al débil. No escarbar en la desdicha sino en las fuerzas soterradas del espíritu. Buscar la resiliencia protectora, la creatividad para descubrir otras alternativas. Descubrir como conservar la competencia aún en circunstancias angustiantes.
Dr. Mario Pereyra
Universidad Adventista del Plata
Oriadna
20-ago-2007, 03:30
La resiliencia es una capacidad que se manifiesta:
Frente a la destrucción, mostrando una gran facultad de proteger la propia integridad bajo presión.
Frente a la adversidad, estableciendo una actitud vital positiva pese a circunstancias difíciles.
Rasgos que potencian la resiliencia de las personas
La vida diaria está sujeta a acontecimientos duros: la muerte de un ser querido, una enfermedad complicada, experiencias laborales difíciles, problemas serios de relación de pareja, la soledad, el aislamiento social, la competitividad por ocupar un puesto, el desempleo, los problemas económicos... Ante estas situaciones las personas reaccionan de distinta manera según su grado de vulnerabilidad, o dicho de una manera más actual: según su grado de resiliencia.
Hay rasgos que potencian esa habilidad.
La introspección: Faculta a la persona a entrar dentro de sí misma, a observarse, reflexionar y hacerse preguntas. Ayuda a preguntarse a sí mismo y darse una respuesta honesta.
La independencia: Ayuda a establecer límites entre uno mismo y los ambientes adversos. Potencia el establecimiento de una distancia emocional y física ante determinadas situaciones, sin llegar a aislarse.
La iniciativa: Capacita para afrontar los problemas y ejercer control sobre ellos.
El humor: Conduce a encontrar el lado cómico en las situaciones
La creatividad: Lleva a crear orden y belleza a partir del caos y el desorden. En la infancia se expresa en la creación y los juegos que son las vías para disfrazar la soledad, el miedo, la rabia y la desesperanza.
La moralidad: Invita a desear una vida personal satisfactoria, amplia y con riqueza interior. Incluye la conciencia moral, el compromiso con valores y la separación entre lo bueno y lo malo.
La habilidad para establecer lazos íntimos y satisfactorios con otras personas. Capacita a brindarse a otros y aceptarlos en la propia vida.
Factores que favorecen la resiliencia
Apego parental. Los estudios realizados destacan que una relación cálida, nutritiva y de apoyo, aunque no tiene por qué ser omnipresente, con al menos uno de los padres, protege o mitiga los efectos nocivos de vivir en un medio adverso. Es decir, se precisa una relación emocional estable con al menos uno de los padres, o bien alguna otra persona significativa.
Desarrollo de intereses y vínculos afectivos externos. Las personas significativas fuera de la familia favorecen la manifestación de comportamientos resilientes cuando, por ejemplo, en la propia familia se viven circunstancias adversas. Se trata de que haya algún tipo de apoyo social desde fuera del grupo familiar.
Clima educacional sincero y capaz de establecer límites claros .
Modelos sociales que motiven poder enfrentarse de manera constructiva a las adversidades.
Vivir experiencias de autoeficacia, autoconfianza y contar con una autoimagen positiva.
Tener posibilidad de responder de manera activa a situaciones o factores estresantes.
Asignar significados subjetivos y positivos al estrés, describiendo a las crisis como la oportunidad de ofrecer respuesta a las circunstancias adversas.A cualquier edad se puede cambiar
Las habilidades y los factores que potencia la resiliencia se muestran de una manera desigual en los distintos tipos de personalidades, pero se puede trabajar para lograr potenciar los rasgos que conducen a gozar de esta capacidad de superarse. La mayor dificultad a la que nos enfrentamos cuando se busca esa mejora es la convicción de que no se puede cambiar. Nos escudamos en afirmaciones como "es que yo soy así", "cada cual es como es", "a mis años yo ya no puedo cambiar". Éste es el gran error. Más o menos, a cualquier edad se puede cambiar si uno se lo propone.
Nunca es tarde para hacer el correspondiente cambio de las propias actitudes, entrenándose en técnicas de modificación del pensamiento, aprender a interpretar los acontecimientos de otra manera, recuperando la capacidad de reflexionar sobre sí mismo, trabajándose la valoración de la propia personalidad, adquiriendo habilidades sociales como la asertividad, aprendiendo a hablar positivamente... Para todo ello se puede contar con profesionales de la psicología a los que se debe acudir no sólo cuando se padecen crisis emocionales o psicopatologías, sino cuando alguien quiere entrenarse para vivir adecuadamente cada acontecimiento vital.
La resiliencia, la capacidad para resistir y no venirse abajo, para salir airosamente de los baches, si es posible con más bríos aún, también se aprende.
Liliana Pérez
22-ago-2007, 07:32
¡Qué tema!....muy interesante, lo leere con más detenimiento pues como experiencia personal siempre me pregunte que es lo que nos impulsa a las personas después de haber pasado traumas realmente fuertes a salir adelante y a mirar el pasado hasta con agradecimiento porque pensamos que si huebiera sido distinto no tendríamos el carácter de hoy.
Les cuento que cuando estaba chica era muy hérmetica...hasta el punto que mi enamorado solía decirme...¡eres tan insufrible!....a mi me dolía mucho, pero nunca demostre tal sentimiento, por el contrario me encerraba mucho en mi y tomaba las cosas con naturalidad...es rico saber que hoy en dia se lla ma Resiliencia...porque la verdad "Insufrible" suena feo...ja,ja,ja.
El punto es que si bien es cierto que hay una fuerza que nos impulsa, podríamos decir que es Dios, también es cierto que este término se emplea en la psicología y me preguntó si para que se manifieste la resiliencia ¿hay un efecto o respuesta corporal (ejm. si una válvula coronaria se tapa, se produce una ataque cardiaco...cierto?) o sólo se basa en la experiencia?
Bueno leere mas para despejar mis dudas, pero es un tema que podemos compartir...me apasiona por que soy una psicologa frustrada...no pudé terminar de estudiar esa carrera.
Bien Andy, Oriadna, Saraeliana gracias por este aporte, a las personas nos cuesta exponer nuestras experiencias, particularmente no me gusta ser mirada con lástima o compasión...sino por el contrario por ser una persona muy fuerte,valiente, de iniciativa, y con una enorme confianza en Dios...que me libra de muchos males....él sabe que me asusto mucho con los terremotos...y bueno vivo en Chile...no en Perú que recién paso por un susto y daño enorme con 7,9 grados richter.
Saludos a todos,
Oriadna
22-ago-2007, 02:29
:)De nada , es un placer Liliana.Me alegro que resulte util el aporte .saludos desde argentina que DIOS te bendiga.:wink:
saraeliana
26-ago-2007, 04:31
Liliana, tú preguntas qué es lo que se necesita para que suceda o aparezca la "resiliencia". Bueno, justamente eso es lo que están haciendo los científicos, estudiar las características psicológicas que han hecho que esas y no otras personas sean resilientes.
Luego pondré las investigaciones que se han hecho en Chile, donde María Angélica Kotliarenco es pionera.:wink:
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