RonindelEste
13-Jan-2011, 09:37 PM
A pesar de tener detractores en la IASD los consejos de salud y alimentacion de la hermana White son cada vez mas confirmados y acentuados por investigadores de amplia experiencia en el campo de la alimentacion y la bioquimica sin tener vinculo alguno con sus consejos y con la doctrina del pueblo remanente, acontinuacion entrego extractos de diversos articulos que avalan sus consejos:
El mercado de la alimentación genera clientes para el mercado de la salud en el primer mundo, mientras los excedentes alimenticios terminan en la basura para mantener los precios-excluyendo así el uso humanitario- o bien llegan a consumidores de tercera, generalmente en los mismos países pobres de los que se extrajeron las materias primas, llevando con ellos mas enfermedad por su insalubridad, y pobreza por la dependencia importadora que acarrean. Un ejemplo cercano lo encontramos en Argentina, donde la siembra de la soja transgénica patentada por la controvertida multinacional Monsanto ha desplazado salvajemente al resto de cultivos, eliminando la diversidad productiva del país e instalando un peligroso monocultivo de alto rendimiento.
EN BUSCA DE LA SALUD PERDIDA
Otro escandaloso ejemplo lo encontramos ampliamente descrito en Crisis económica y apocalipsis, obra del escritor y especialista en medio ambiente Gabriel Wüldenmar. En ella se hace eco de las múltiples denuncias impulsadas por particulares y organizaciones internacionales contra los desmanes cometidos por Coca-Cola en muchos países. Dejando a un lado su agresiva política empresarial y el poder aplastante que ejerce-que, según tales denuncias, llega a situarla al margen de la ley-,Wüldenmar explica lo nefasta que es su presencia en países como India, donde además de perjudicar gravemente la economía local ha incurrido en la ocupación ilegal de tierras, en el expolio y desperdicio masivo de los escasos recursos hídricos y en la contaminación de acuíferos y zonas de cultivo con residuos como plomo o cadmio. <<Casi toda el agua que Coca Cola usa es para limpiar maquinas y botellas. Ellos ponen productos químicos en el agua y la contaminan, perjudicando los suelos, las plantas y los acuíferos>> explica el activista hindú Amit Srivastava, de la organización India Resources. Todo ello llegando a comercializar incluso sus productos con proporciones de pesticida DDT, usado en agricultura, <<30 veces mayores que las autorizadas por las normas estadounidenses y europeas>> sentencia Wüldenmar.
Autores como el reputado médico francés Jean Seignalet, interno, investigador y docente en el Hospital y en la Universidad de Montpellier,han entendido como pocos dentro del ámbito académico la importancia del binomio alimentación-salud. Más allá de sobrevivir a través de la alimentación, Seignalet propone en su imprescindible La alimentación, la 3ra medicina apostar por una alimentación consciente y natural que nos devuelva la salud perdida, un retorno a las practicas alimenticias de nuestros ancestros. Por encima de las ideas románticas
o de principios filosóficos, esa vuelta atrás a un régimen alimenticio milenario esta basada en rigurosas observaciones e investigaciones científicas, así como en la evidencia biológica de la inadaptabilidad de nuestros organismos a las moléculas generadas por la alimentación moderna.
Cualquier adaptación evolutiva a través de las generaciones requiere un tiempo que en ningún caso se ha dado en los seres humanos en relación con la alimentación, de manera que no estamos preparados para digerir alimentos modernos como la leche animal, los derivados de cereales procesados, por muy ecológico y biológicos que sean, y mucho menos la amplia gama de aditivos usados hoy en día en la industria de la comida.
Si atendemos a las propuestas de Seignalet, quien obviamente no contempla una adaptación biológicas a esos alimentos al margen de miles de años, la alimentación moderna y la ancestral difieren en seis puntos clave, puntos que le permiten al autor rastrear un buen numero de enfermedades y formular propuestas terapéuticas basadas en su modificación. A saber: el consumo de cereales domésticos , el consumo de leche animal y sus derivados, la cocción de numerosas sustancias , la preparación de aceites, la contaminación alimentaria y el riesgo de carencias de vitaminas y minerales.
INADAPTACION
Muchos autores anteriores ya habían puesto el acento de manera puntual o global sobre la nocividad de estos factores, al encontrar una correlación con la incidencia o ausencia de ciertas enfermedades- cáncer, diabetes, alergias, obesidad, depresiones, artrosis, hipercoleste-
rolemia ,migrañas, ect-. En función de su presencia en la dieta, aunque ninguno con la claridad de Seignalet. Haciendo acopio de una abundante bibliografía medica, de un sentido común aplastante y de sus agudas observaciones y experiencia, este médico francés, fallecido en 2003
y pionero en el terreno de los trasplantes, planteo que muchas enfermedades modernas tenían su raíz en el ensuciamiento celular y en los procesos de eliminación de los agentes agresores que los provocan, agentes íntimamente ligados a los seis factores citados.
Seignalet argumenta con solidez, siguiendo la estela de otros autores como el físico suizo
Guy-Claude Burguer, la doctora Catherine Kousmine, el experto en medicina y medio ambiente Jacques Fradin, el medico Alain Bondil y el ecólogo, físico y experto en alimentación Bruno Comby, que nuestra especie no ha tenido tiempo para adaptarse a los cambios que la alimentación a padecido desde que pasamos, en el neolítico, de ser cazadores-recolectores nomadas a convertirnos en agricultores y ganaderos sedentarios. Y esa adaptación se hace mas evidente y grave cuando contemplamos los gigantescos cambios que supuso la aparición de la industria alimentaria en el siglo XX.
Nuestras 20.000 encimas y mucinas son, como afirma el autor, llaves que abren una sola cerradura, de manera que las nuevas y numerosas moléculas que introducimos en nuestros cuerpos procedentes de los nuevos alimentos o de su transformación, son en su mayoría agentes extraños que intoxican o colapsan nuestros organismos.
<<Las enzimas digestivas-explica-no están adaptadas a algunos movimientos modernos. La digestión imperfecta dejará sin metabolizar numerosas macromoléculas alimentarias>> .
Si a ello le sumamos la debilidad de nuestras defensas, y en especial la mayor y perjudicial permeabilidad de nuestro intestino, ocasionada por algunos alimentos modernos y su flora de putrefacción, que deja pasar al torrente sanguíneo macromoléculas indigeribles, toxinas y bacterias, el resultado obvio es la enfermedad. En este punto resulta crucial explicar brevemente los conceptos de ensuciamiento y eliminación.
RESIDUOS ALIMENTARIOS
La teoría del ensuciamiento celular plantea que el organismo acumula residuos alimentarios, bacterianos y metabólicos que no puede digerir ni eliminar, residuos que se estancan en el ámbito extracelular y también dentro de la célula. Ello genera cambios en la composición del medio, problemas de comunicación celular, fagocitosis con el consiguiente consumo de energía y liberación de radicales libres, inhibición de enzimas, acción sobre los genes, etc.
<< El resultado final es el sufrimiento, la muerte o la transformación de las células, del mismo modo que la filtración repetida de granos de arena en un motor acaba por atascarlo o ensuciarlo, e impide que funcione con normalidad>> resume Seignalet.
De esta manera y en función de la evolución de tales células que depende de factores concretos – y que puede oscilar desde la muerte de la célula a un mal funcionamiento o incluso a su transformación en maligna-, el ensuciamiento celular sostenido en el tiempo y no contrarrestado conduce al desarrollo de varios tipos de cáncer, leucemias, Alzheimer, Parkinson, diabetes, osteoporosis, artrosis, esquizofrenia, fibriomialgia, arteriosclerosis, litiasis, biliar, envejecimiento prematuro, gota, obesidad, aplasia medular y un largo etcétera de patologías que en muchos casos non relacionaríamos con la dieta que llevamos.
Por su parte, la teoría de la eliminación plantea la aparición de algunas patologías derivadas del propio proceso de eliminación de los agentes agresores, un proceso de salud y limpieza corporal pero que conlleva el desarrollo de algunas enfermedades. Esta teoría da sentido y solidez a la apreciación tradicionalmente hecha por muchos terapeutas que han sostenido que en los precesos de ayuno y purificación alimenticia pueden generarse malestar, cefaleas, nerviosismo, reacciones cutáneas, etcétera.
La eliminación fisiológica se produce a través del hígado, el colón, los riñones, el intestino delgado, la piel, los bronquios, y las mucosas de la boca, nariz y ojos. No obstante cuando la cantidad de moléculas no metabolizantes es muy abundante y requiere de la mayor intervención de un mayor número de glóbulos blancos, la depuración puede ser patológica, al provocar inflamación en algunas zonas que se agravaría con algunos factores, dando lugar a enfermedades como varios tipos de colitis, enfermedad de Crohn, bronquitis crónica, asma, psoriasis, eccema, acné, otitis , sinusitis, conjuntivitis alérgicas, aftas,,,La buena noticia es que son transitorias y todas, tanto las de ensuciamiento como las de eliminación, mejoran o se curan totalmente con un régimen de alimentación concreto, que frene a los seis grandes cambios alimenticios antes citados y de los que pasamos a ocuparnos.
Continua,,,
El mercado de la alimentación genera clientes para el mercado de la salud en el primer mundo, mientras los excedentes alimenticios terminan en la basura para mantener los precios-excluyendo así el uso humanitario- o bien llegan a consumidores de tercera, generalmente en los mismos países pobres de los que se extrajeron las materias primas, llevando con ellos mas enfermedad por su insalubridad, y pobreza por la dependencia importadora que acarrean. Un ejemplo cercano lo encontramos en Argentina, donde la siembra de la soja transgénica patentada por la controvertida multinacional Monsanto ha desplazado salvajemente al resto de cultivos, eliminando la diversidad productiva del país e instalando un peligroso monocultivo de alto rendimiento.
EN BUSCA DE LA SALUD PERDIDA
Otro escandaloso ejemplo lo encontramos ampliamente descrito en Crisis económica y apocalipsis, obra del escritor y especialista en medio ambiente Gabriel Wüldenmar. En ella se hace eco de las múltiples denuncias impulsadas por particulares y organizaciones internacionales contra los desmanes cometidos por Coca-Cola en muchos países. Dejando a un lado su agresiva política empresarial y el poder aplastante que ejerce-que, según tales denuncias, llega a situarla al margen de la ley-,Wüldenmar explica lo nefasta que es su presencia en países como India, donde además de perjudicar gravemente la economía local ha incurrido en la ocupación ilegal de tierras, en el expolio y desperdicio masivo de los escasos recursos hídricos y en la contaminación de acuíferos y zonas de cultivo con residuos como plomo o cadmio. <<Casi toda el agua que Coca Cola usa es para limpiar maquinas y botellas. Ellos ponen productos químicos en el agua y la contaminan, perjudicando los suelos, las plantas y los acuíferos>> explica el activista hindú Amit Srivastava, de la organización India Resources. Todo ello llegando a comercializar incluso sus productos con proporciones de pesticida DDT, usado en agricultura, <<30 veces mayores que las autorizadas por las normas estadounidenses y europeas>> sentencia Wüldenmar.
Autores como el reputado médico francés Jean Seignalet, interno, investigador y docente en el Hospital y en la Universidad de Montpellier,han entendido como pocos dentro del ámbito académico la importancia del binomio alimentación-salud. Más allá de sobrevivir a través de la alimentación, Seignalet propone en su imprescindible La alimentación, la 3ra medicina apostar por una alimentación consciente y natural que nos devuelva la salud perdida, un retorno a las practicas alimenticias de nuestros ancestros. Por encima de las ideas románticas
o de principios filosóficos, esa vuelta atrás a un régimen alimenticio milenario esta basada en rigurosas observaciones e investigaciones científicas, así como en la evidencia biológica de la inadaptabilidad de nuestros organismos a las moléculas generadas por la alimentación moderna.
Cualquier adaptación evolutiva a través de las generaciones requiere un tiempo que en ningún caso se ha dado en los seres humanos en relación con la alimentación, de manera que no estamos preparados para digerir alimentos modernos como la leche animal, los derivados de cereales procesados, por muy ecológico y biológicos que sean, y mucho menos la amplia gama de aditivos usados hoy en día en la industria de la comida.
Si atendemos a las propuestas de Seignalet, quien obviamente no contempla una adaptación biológicas a esos alimentos al margen de miles de años, la alimentación moderna y la ancestral difieren en seis puntos clave, puntos que le permiten al autor rastrear un buen numero de enfermedades y formular propuestas terapéuticas basadas en su modificación. A saber: el consumo de cereales domésticos , el consumo de leche animal y sus derivados, la cocción de numerosas sustancias , la preparación de aceites, la contaminación alimentaria y el riesgo de carencias de vitaminas y minerales.
INADAPTACION
Muchos autores anteriores ya habían puesto el acento de manera puntual o global sobre la nocividad de estos factores, al encontrar una correlación con la incidencia o ausencia de ciertas enfermedades- cáncer, diabetes, alergias, obesidad, depresiones, artrosis, hipercoleste-
rolemia ,migrañas, ect-. En función de su presencia en la dieta, aunque ninguno con la claridad de Seignalet. Haciendo acopio de una abundante bibliografía medica, de un sentido común aplastante y de sus agudas observaciones y experiencia, este médico francés, fallecido en 2003
y pionero en el terreno de los trasplantes, planteo que muchas enfermedades modernas tenían su raíz en el ensuciamiento celular y en los procesos de eliminación de los agentes agresores que los provocan, agentes íntimamente ligados a los seis factores citados.
Seignalet argumenta con solidez, siguiendo la estela de otros autores como el físico suizo
Guy-Claude Burguer, la doctora Catherine Kousmine, el experto en medicina y medio ambiente Jacques Fradin, el medico Alain Bondil y el ecólogo, físico y experto en alimentación Bruno Comby, que nuestra especie no ha tenido tiempo para adaptarse a los cambios que la alimentación a padecido desde que pasamos, en el neolítico, de ser cazadores-recolectores nomadas a convertirnos en agricultores y ganaderos sedentarios. Y esa adaptación se hace mas evidente y grave cuando contemplamos los gigantescos cambios que supuso la aparición de la industria alimentaria en el siglo XX.
Nuestras 20.000 encimas y mucinas son, como afirma el autor, llaves que abren una sola cerradura, de manera que las nuevas y numerosas moléculas que introducimos en nuestros cuerpos procedentes de los nuevos alimentos o de su transformación, son en su mayoría agentes extraños que intoxican o colapsan nuestros organismos.
<<Las enzimas digestivas-explica-no están adaptadas a algunos movimientos modernos. La digestión imperfecta dejará sin metabolizar numerosas macromoléculas alimentarias>> .
Si a ello le sumamos la debilidad de nuestras defensas, y en especial la mayor y perjudicial permeabilidad de nuestro intestino, ocasionada por algunos alimentos modernos y su flora de putrefacción, que deja pasar al torrente sanguíneo macromoléculas indigeribles, toxinas y bacterias, el resultado obvio es la enfermedad. En este punto resulta crucial explicar brevemente los conceptos de ensuciamiento y eliminación.
RESIDUOS ALIMENTARIOS
La teoría del ensuciamiento celular plantea que el organismo acumula residuos alimentarios, bacterianos y metabólicos que no puede digerir ni eliminar, residuos que se estancan en el ámbito extracelular y también dentro de la célula. Ello genera cambios en la composición del medio, problemas de comunicación celular, fagocitosis con el consiguiente consumo de energía y liberación de radicales libres, inhibición de enzimas, acción sobre los genes, etc.
<< El resultado final es el sufrimiento, la muerte o la transformación de las células, del mismo modo que la filtración repetida de granos de arena en un motor acaba por atascarlo o ensuciarlo, e impide que funcione con normalidad>> resume Seignalet.
De esta manera y en función de la evolución de tales células que depende de factores concretos – y que puede oscilar desde la muerte de la célula a un mal funcionamiento o incluso a su transformación en maligna-, el ensuciamiento celular sostenido en el tiempo y no contrarrestado conduce al desarrollo de varios tipos de cáncer, leucemias, Alzheimer, Parkinson, diabetes, osteoporosis, artrosis, esquizofrenia, fibriomialgia, arteriosclerosis, litiasis, biliar, envejecimiento prematuro, gota, obesidad, aplasia medular y un largo etcétera de patologías que en muchos casos non relacionaríamos con la dieta que llevamos.
Por su parte, la teoría de la eliminación plantea la aparición de algunas patologías derivadas del propio proceso de eliminación de los agentes agresores, un proceso de salud y limpieza corporal pero que conlleva el desarrollo de algunas enfermedades. Esta teoría da sentido y solidez a la apreciación tradicionalmente hecha por muchos terapeutas que han sostenido que en los precesos de ayuno y purificación alimenticia pueden generarse malestar, cefaleas, nerviosismo, reacciones cutáneas, etcétera.
La eliminación fisiológica se produce a través del hígado, el colón, los riñones, el intestino delgado, la piel, los bronquios, y las mucosas de la boca, nariz y ojos. No obstante cuando la cantidad de moléculas no metabolizantes es muy abundante y requiere de la mayor intervención de un mayor número de glóbulos blancos, la depuración puede ser patológica, al provocar inflamación en algunas zonas que se agravaría con algunos factores, dando lugar a enfermedades como varios tipos de colitis, enfermedad de Crohn, bronquitis crónica, asma, psoriasis, eccema, acné, otitis , sinusitis, conjuntivitis alérgicas, aftas,,,La buena noticia es que son transitorias y todas, tanto las de ensuciamiento como las de eliminación, mejoran o se curan totalmente con un régimen de alimentación concreto, que frene a los seis grandes cambios alimenticios antes citados y de los que pasamos a ocuparnos.
Continua,,,