MelisaF
17-Apr-2010, 10:28 AM
Las frutas de colores vivos tales como amarillos/naranjas/rojos son ricas en carotenoides tales como el beta-caroteno, que presentan actividad antioxidante en humanos.
El beta-caroteno dietético, por ejemplo, podría disminuir el riesgo de cáncer de ovario. La luteína, por su parte, podría disminuir el riesgo de cáncer de pulmón, de próstata y cánceres digestivos.
El consumo de cítricos y de frutas de colores amarillo o naranja en su interior parece asociarse a una disminución en el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
En general, los carotenoides se han asociado a una disminución en el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades neurodegenerativas.
Gran parte del color de las frutas también se debe a los flavonoides, cuyo consumo también se asocia a un menor riesgo de enfermedades crónicas. Se recomienda el consumo de carotenoides o flavonoides a partir de alimentos ricos en ellos, no a través de suplementos.
Las frutas de colores más vivos, en general, presentan un mayor contenido en antioxidantes, y parecen tener una mayor capacidad de prevención de enfermedades neurodegenerativas, cáncer y aterosclerosis. Los arándanos, las zarzamoras y las bayas en general, que son frutas de colores vivos, presentan el mayor contenido en antioxidantes dentro del grupo de las frutas. No obstante, hay notables excepciones, como la manzana granny smith, de color menos intenso que las fresas, y sin embargo con mayor contenido en antioxidantes que aquellas.
Los expertos en nutrición y las sociedades americanas del cáncer, del corazón y de la diabetes, hacen hincapié en el hecho de consumir una amplia variedad de frutas y verduras para mejorar la salud, en vez de hacer llamamientos para ingerir algún tipo de fruta o verdura en particular.
Frutas, zumos de fruta y obesidad
Se asegura que existe un muy alto nivel de evidencia acerca del papel del consumo de frutas en la prevención de la obesidad. Según la OMS, sin embargo, los zumos de fruta se asocian a un aumento en el riesgo de obesidad.
La Asociación Americana de Pediatría, por su parte, recomienda una alta ingesta de frutas para prevenir el sobrepeso y la obesidad en los niños, siempre y cuando no sea en la forma de zumos de fruta, en cuyo caso advierte que un exceso de los mismos incrementa el riesgo de ganancia excesiva de peso y malnutrición. Esto se debe al alto contenido en fibra en las frutas, hecho que no se da en los zumos.
Los zumos de fruta no son equivalentes nutricionalmente a las frutas naturales, al carecer de fibra y no estimular la masticación. Por lo tanto, los zumos de fruta no aportan ninguna ventaja nutricional ni suponen una mejora de los hábitos dietéticos sobre la fruta natural.
El consumo de zumos de frutas en niños y adolescentes aumenta el riesgo de un aporte insuficiente de vitamina A, C, B2, B6, B12, folato, calcio, hierro y magnesio.
Fruta seca o desecada
La fruta seca tiene una gran cantidad de fibra, vitaminas, antioxidantes y fitoquímicos, sustancias asociadas a una reducción de las enfermedades relacionadas con la alimentación y ha demostrado ejercer beneficios sobre la salud.
En un estudio prospectivo de 6 años de duración con aproximadamente 14.000 Adventistas del Séptimo Día se observó que una serie de alimentos vegetales, dentro de los cuales estaba la fruta seca, protegían de manera significativa frente al cáncer de próstata (tercera causa de muerte en hombres españoles).
La fruta seca (albaricoque seco, ciruela seca, dátil seco, higo seco, melocotón seco y pasas) contiene de media un 54% de hidratos de carbono, el 50% de los cuales son azúcares (azúcares simples), lo cual implica que su contenido en azúcares es de aproximadamente un 27%, un nivel comparable con el de los cereales de desayuno azucarados, bizcochos y galletas. La recomendación de la OMS con respecto a los azúcares es que la energía aportada por ellos no supere el 10% de la energía del resto la dieta, es por ello que existe controversia acerca del papel de la fruta seca en las guías dietéticas.
En cualquier caso, la OMS recomienda que las frutas consumidas sean preferiblemente frescas. La fruta seca puede contarse como una ración diaria de las cinco raciones propuestas de frutas y verduras.
Fuente: Unión Vegetariana Española
El beta-caroteno dietético, por ejemplo, podría disminuir el riesgo de cáncer de ovario. La luteína, por su parte, podría disminuir el riesgo de cáncer de pulmón, de próstata y cánceres digestivos.
El consumo de cítricos y de frutas de colores amarillo o naranja en su interior parece asociarse a una disminución en el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
En general, los carotenoides se han asociado a una disminución en el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades neurodegenerativas.
Gran parte del color de las frutas también se debe a los flavonoides, cuyo consumo también se asocia a un menor riesgo de enfermedades crónicas. Se recomienda el consumo de carotenoides o flavonoides a partir de alimentos ricos en ellos, no a través de suplementos.
Las frutas de colores más vivos, en general, presentan un mayor contenido en antioxidantes, y parecen tener una mayor capacidad de prevención de enfermedades neurodegenerativas, cáncer y aterosclerosis. Los arándanos, las zarzamoras y las bayas en general, que son frutas de colores vivos, presentan el mayor contenido en antioxidantes dentro del grupo de las frutas. No obstante, hay notables excepciones, como la manzana granny smith, de color menos intenso que las fresas, y sin embargo con mayor contenido en antioxidantes que aquellas.
Los expertos en nutrición y las sociedades americanas del cáncer, del corazón y de la diabetes, hacen hincapié en el hecho de consumir una amplia variedad de frutas y verduras para mejorar la salud, en vez de hacer llamamientos para ingerir algún tipo de fruta o verdura en particular.
Frutas, zumos de fruta y obesidad
Se asegura que existe un muy alto nivel de evidencia acerca del papel del consumo de frutas en la prevención de la obesidad. Según la OMS, sin embargo, los zumos de fruta se asocian a un aumento en el riesgo de obesidad.
La Asociación Americana de Pediatría, por su parte, recomienda una alta ingesta de frutas para prevenir el sobrepeso y la obesidad en los niños, siempre y cuando no sea en la forma de zumos de fruta, en cuyo caso advierte que un exceso de los mismos incrementa el riesgo de ganancia excesiva de peso y malnutrición. Esto se debe al alto contenido en fibra en las frutas, hecho que no se da en los zumos.
Los zumos de fruta no son equivalentes nutricionalmente a las frutas naturales, al carecer de fibra y no estimular la masticación. Por lo tanto, los zumos de fruta no aportan ninguna ventaja nutricional ni suponen una mejora de los hábitos dietéticos sobre la fruta natural.
El consumo de zumos de frutas en niños y adolescentes aumenta el riesgo de un aporte insuficiente de vitamina A, C, B2, B6, B12, folato, calcio, hierro y magnesio.
Fruta seca o desecada
La fruta seca tiene una gran cantidad de fibra, vitaminas, antioxidantes y fitoquímicos, sustancias asociadas a una reducción de las enfermedades relacionadas con la alimentación y ha demostrado ejercer beneficios sobre la salud.
En un estudio prospectivo de 6 años de duración con aproximadamente 14.000 Adventistas del Séptimo Día se observó que una serie de alimentos vegetales, dentro de los cuales estaba la fruta seca, protegían de manera significativa frente al cáncer de próstata (tercera causa de muerte en hombres españoles).
La fruta seca (albaricoque seco, ciruela seca, dátil seco, higo seco, melocotón seco y pasas) contiene de media un 54% de hidratos de carbono, el 50% de los cuales son azúcares (azúcares simples), lo cual implica que su contenido en azúcares es de aproximadamente un 27%, un nivel comparable con el de los cereales de desayuno azucarados, bizcochos y galletas. La recomendación de la OMS con respecto a los azúcares es que la energía aportada por ellos no supere el 10% de la energía del resto la dieta, es por ello que existe controversia acerca del papel de la fruta seca en las guías dietéticas.
En cualquier caso, la OMS recomienda que las frutas consumidas sean preferiblemente frescas. La fruta seca puede contarse como una ración diaria de las cinco raciones propuestas de frutas y verduras.
Fuente: Unión Vegetariana Española